UGT Servicios Públicos ha anunciado que no va a apoyar la Oferta de Empleo Público (OEP) 2026 que el Ministerio de Función Pública va a presentar en la Mesa General de Negociación de la Administración General del Estado (AGE). El sindicato ha denunciado que no existen datos concretos sobre el número de plazas y cómo se distribuirán, lo que impide una negociación efectiva.
Reclaman al ministro Óscar López una estimación detallada de las vacantes que se prevén así como información sobre cuerpos y escalas que estén afectados. En las reuniones preparatorias, desde el Ministerio de han limitado a exponer las líneas generales sin dar cifra alguna, algo que UGT considera “insuficiente” para valorar la OEP.
Desde Función Pública se sostiene que la propuesta para 2026 prioriza la creación de empleo neto con el objetivo de rejuvenecer las plantillas, adaptar los efectivos a las necesidades de los ministerios y reforzar áreas especialmente tensionadas, como el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) o la Seguridad Social. Asimismo, el Ejecutivo plantea mejorar la eficacia mediante procesos selectivos más ágiles.
Problemas para acceder al empleo público
UGT recuerda que todavía no se han convocado plazas correspondientes a las ofertas de 2023, 2024 y 2025 para personal laboral, que suman 5.765 plazas de turno libre y 3.328 de promoción interna. Este retraso, advierte, compromete la credibilidad de nuevos anuncios si no se materializan en convocatorias efectivas.
Otro de los problemas es la evolución de los procesos de promoción interna, cuyo periodo de revisión lleva abierto un año sin avances. “No se ha observado ninguna mejora notable, ni en su desarrollo ni en el porcentaje de plazas cubiertas”, señala. A ello se suma la persistencia de demoras en la resolución de procesos selectivos ya finalizados, que han generado quejas entre aspirantes aprobados que aún no han podido incorporarse a sus puestos.
La negativa de UGT anticipa un escenario de negociación complejo en la reunión prevista, donde el Gobierno tratará de sacar adelante una oferta clave para sostener la renovación generacional de la Administración.
El desencuentro refleja, además, un problema recurrente en la política de recursos humanos del sector público: la distancia entre la planificación de plazas y su ejecución efectiva, en un momento en que la necesidad de reforzar los servicios públicos convive con limitaciones administrativas y presupuestarias.