Uno de los temas más controvertidos del ámbito laboral es el de las bajas laborales. Las patronales no paran de denunciar el aumento del absentismo en España, mientras que los sindicatos ponen el foco en lo que hay detrás de esas bajas, desde la situación de precariedad de algunos empleados hasta el deterioro de la atención sanitaria.
La propietaria de Granier Zaragoza, Sandra Sanz, se ha pronunciado sobre este debate en numerosas ocasiones. En una de ellas, criticó que muchos empleados no informen a sus superiores sobre el estado de su incapacidad temporal: “Tú entras un mes y coges una baja y en 9 meses no eres capaz de decir, ‘Perdona Sandra, que sigo viva, que es que me pasa esto’, es que no tienes interés en tu trabajo, no tienes interés en la persona que te ha contratado, no tienes ética personal”, defendía al respecto.
Además, agragaba que, en caso de que sea el empresario el que le pregunte al empleado, interesándose por él, le pueden denunciar por acoso: “Si me intereso estoy acosando, si no me intereso es que no tengo interés”, manifestaba. Un discurso con el que no está del todo de acuerdo el abogado laboralista Miguel Benito Barrionuevo, que asegura que “se confunden bastantes cosas del proceso de recuperación médica por una baja laboral”.
La Seguridad Social, encaragada de ir actualizando la baja a la empresa
En primer lugar, el abogado deja claro que “el trabajador no tiene ninguna obligación de ir informando a la empresa sobre su proceso de baja médica”. Sí lo debe de hacer en caso de que se conceda por primera vez, “ya que la la Seguridad Social va a tardar un tiempo, generalmente dos o tres días, en comunicarle a la empresa esa baja para que la empresa se pueda organizar”.
A partir de este momento, explica que es la propia Seguridad Social la que va actualizando el estado de la incapacidad temporal a la empresa: “le va a indicar la duración estimada de la enfermedad que tiene sin decir la enfermedad”. Por ejemplo, si le quedan al menos 90 días por delante de baja. Asimismo, afirma que este organismo público va informando de las distintas revisiones médicas.
Los empresarios sí pueden preocuparse por los trabajadores
Barrionuevo también aclara que un jefe sí se puede interesar por un empleado cuando está enfermo para saber si se encuentra bien, “no como jefe, sino como humano”.
En este sentido, concluye que “casi todo el mundo puede distinguir cuando una persona que además es jefe, se interesa por su trabajador desde un punto de vista de la preocupación por otra persona, por saber que está bien, a cuando hay una insistencia y una intención de presionar a ese empleado para que se reincorpore antes, lo cual sí es ilegal”.
De ese modo, la empresa puede ponerse en contacto con el trabajador durante la baja, pero siempre de forma respetuosa, puntual y por un mero interés humano para ver cómo evoluciona. Ahora, no puede insistirle sobre su estado ni presionarle para que le de más información o saber cuándo se va a incorporar. Todo lo referente a su situación administrativa, debe consutarlo a través de la Seguridad Social.

