El Ministerio de Sanidad ha sacado este miércoles a audiencia pública el proyecto de real decreto que actualiza, casi 20 años después, la relación laboral de residencia para la formación de especialistas en Ciencias de la Salud. El texto introduce varias mejoras, entre las que destaca el complemento de grado de formación desde el primer año y la eliminación de las guardias de 24 horas.
Este trámite finaliza el próximo 22 de julio y, tras el mismo, el real decreto deberá ser aprobado en Consejo de Ministros. Aunque, según el texto (que puede consultarse aquí), la norma entraría en vigor al día siguiente de su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE), el cambio respectivo a la jornada laboral y los descansos entrará en vigor a partir del 1 de septiembre de 2027, mientras que la actualización del régimen retributivo se aplicaría desde el 1 de enero de 2027.
Todos los cambios para los residentes
Como se adelantaba, el proyecto de real decreto establece que las guardias deberán estar vinculadas a la adquisición de competencias previstas en el programa de cada especialidad y se realizarán como jornada adicional a la ordinaria.
Estas dejarán de ser de 24 horas y no podrán superar las 17 horas de trabajo. En este sentido, cuando la jornada ordinaria y la guardia sean consecutivas, la suma de ambas tampoco podrá exceder de esas 17 horas. Además, tras una guardia, no se podrá exigir al residente que realice la jornada ordinaria prevista a continuación, ni que recupere después esas horas.
En esta materia, se fija que, con carácter general, se podrá hacer un máximo de 68 horas mensuales de guardia, equivalente a cuatro guardias de duración máxima, que deberán distribuirse “de forma equilibrada” a lo largo del mes, como ha explicado el propio Ministerio de Sanidad. Excepcionalmente, se podrá añadir una guardia más, o las horas equivalentes, “siempre que exista justificación docente”, previo informe del servicio de prevención de riesgos laborales y de la comisión de docencia, y consentimiento expreso del residente.
Mejor retribución
El proyecto mejora el complemento de grado de formación desde el primer curso. Así, sus porcentajes mínimos serán del 10% en primer año, del 20% en el segundo, del 30% en el tercero, del 40% en el cuarto y del 50% en el quinto, “sin perjuicio de que los servicios de salud puedan acordar cuantías superiores”.
También se mantiene el complemento de atención continuada para retribuir las guardias y otras actividades asistenciales fuera de la jornada ordinaria vinculadas al itinerario formativo, así como el plus de residencia en los territorios donde esté establecido.
Además, garantiza que el personal residente perciba el 100% de sus retribuciones ordinarias, fijas y periódicas desde el primer día en situaciones de incapacidad temporal, nacimiento y cuidado de menor, riesgo durante el embarazo o riesgo durante la lactancia natural. Durante las vacaciones, los residentes recibirán al menos su remuneración normal o media, según se determine en cada servicio de salud.
Mejora de los descansos
El futuro real decreto reconoce el derecho de los residentes a conocer la distribución de su jornada con al menos dos meses de antelación. La jornada ordinaria no podrá superar las 35 horas semanales de promedio anual y se fijará por convenio colectivo o, en su defecto, será la prevista para el personal estatutario del servicio de salud correspondiente.
La reforma también refuerza los descansos mínimos: entre jornadas deberá haber al menos 12 horas de descanso continuo y, cada semana, 24 horas ininterrumpidas adicionales. Si este descanso semanal no se pudiera disfrutar, se tendrá que compensar en un plazo máximo de 14 días.
Cerrando este bloque, la suma de la jornada ordinaria y las guardias no podrá superar las 45 horas semanales de promedio. Un cómputo que será trimestral, salvo que se acuerde otro sistema por pacto, acuerdo o convenio colectivo.
Cualquier ampliación excepcional del límite mensual de guardias deberá respetar la jornada máxima, garantizar los descansos mínimos y contar con el consentimiento libre y expreso del residente. Sobre esto, Sanidad matiza que ese consentimiento “podrá retirarse en cualquier momento, sin consecuencias para su evaluación, progresión formativa o relación laboral”.
Registro horario y prevención de riesgos psicosociales
Para garantizar el cumplimiento de los límites de jornada y descanso, los centros sanitarios deberán contar con sistemas de control horario efectivo, a los que tendrá acceso los propios residentes. En caso de que se detectasen incumplimientos reiterados, se podrían adoptar medidas de revisión y mejora en la unidad docente correspondiente.
En último lugar, la reforma incluye una disposición específica sobre riesgos psicosociales del personal MIR, de forma que las entidades titulares de las unidades docentes acreditadas deberán realizar cada dos años una evaluación específica, adoptar las medidas preventivas y correctoras necesarias y garantizar su seguimiento y revisión periódica.
Además, estas unidades deberán impulsar “espacios grupales de apoyo profesional y reflexión compartida” para prevenir los riesgos psicosociales asociados a la formación y a la práctica asistencial. Unos espacios que se contarán como tiempo de formación y se integrará en la planificación ordinaria.
El proyecto también prevé protocolos específicos ante incidentes que hayan podido comprometer la integridad física, la salud o la vida de los residentes, que deberán incluir la comunicación del incidente, la intervención coordinada de prevención, salud laboral y salud mental, el análisis de lo ocurrido, la participación de las personas afectadas “con confidencialidad y protección”, y el apoyo y acompañamiento a las personas y equipos implicados.

