La medicina estética no siempre se organiza como una consulta diaria de mañana. En el caso de Arturo, médico estético, su jornada se concentra en pocos días a la semana, pero con muchas citas seguidas, revisiones, valoraciones y tratamientos que pueden alargar el horario hasta bien entrada la noche.
Arturo colabora en una clínica donde realiza tratamientos estéticos como labios, nariz, pómulos, neuromoduladores o procedimientos más integrales. No acude todos los días, pero cuando lo hace, la agenda suele estar muy cargada.
“A la semana vengo dos, tres días”, explica a NoticiasTrabajo. Aun así, asegura que con esos días es suficiente porque las jornadas son intensas. Esta concentración de citas también puede traducirse en una elevada facturación diaria, aunque Arturo aclara que los ingresos brutos no equivalen al beneficio final.
Jornadas desde las 9:30 hasta la noche
Arturo cuenta que suele empezar sobre las 9:30 de la mañana. A partir de ahí, tiene citas durante toda la jornada, aunque no siempre todo depende de los pacientes que ya estaban previstos en la agenda, ya que a veces se acumulan más personas de las esperadas.

Puede llegar alguien que iba a otro tratamiento con otra compañera y que aprovecha para pedir una valoración médica, o pueden entrar revisiones que se suman a los tratamientos ya programados. “Se van acumulando más pacientes de la cuenta”, explica. Y eso hace que algunos días terminen mucho más tarde de lo habitual. “A lo mejor hemos salido a las 10 de la noche”, reconoce.
El médico asegura que intentan que esto no sea lo habitual, pero admite que hay momentos del año en los que la demanda sube mucho. Sobre todo, ocurre antes del verano, en la época de comuniones o antes de Navidad, cuando muchas personas quieren hacerse algún tratamiento antes de una fecha concreta.
“Hay épocas que por altísima demanda, preverano, precomuniones, prenavidad, ampliamos horario”, señala a NoticiasTrabajo. Según cuenta, lo hacen para no dejar a nadie sin su tratamiento, aunque insiste en que intentan que esa ampliación sea lo mínima posible.
Cuántos pacientes puede atender en un día
El número de tratamientos que puede hacer en una jornada depende mucho de la complejidad de cada caso. No es lo mismo un tratamiento pequeño y aislado que una intervención más completa sobre varias zonas del rostro.
Arturo explica que, cuando se trata de tratamientos largos, integrales o conocidos como full face, puede atender alrededor de 10 o 12 caras en un día. Son procedimientos que requieren más tiempo de valoración, diagnóstico, planificación y ejecución.
En cambio, cuando son tratamientos más pequeños o más concretos, el número puede aumentar bastante. “Si son tratamientos más pequeñitos, más individuales, quizá neuromoduladores, labios, nariz y demás, lo máximo que hemos llegado en épocas muy fuertes es 30”, explica a NoticiasTrabajo.

Aun así, Arturo insiste en que cada paciente requiere una valoración previa. Antes de pinchar, habla con la persona, analiza qué le preocupa, estudia el rostro y decide qué se puede hacer y qué no. También realiza fotografías de control, prepara el producto y explica los cuidados posteriores.
Para él, la jornada no consiste solo en encadenar tratamientos. También hay revisiones, pacientes habituales, nuevas valoraciones y momentos en los que toca decir que no si considera que algo no va a quedar bien o no es recomendable.
Este artículo forma parte de ‘Un día trabajando…’, la nueva serie de NoticiasTrabajo en YouTube en la que nos adentramos en distintas profesiones y sectores para conocer cómo es una jornada laboral desde dentro, sus condiciones y los aspectos menos conocidos de cada oficio.

