Finlandia necesita profesores de educación infantil de forma urgente y ha puesto el ojo en España. El Ayuntamiento de Helsinki ha activado un plan con la red pública EURES para contratar a profesores españoles. Las autoridades estiman que la capital tendrá un déficit de 6.000 docentes para el año 2030.
Para solucionar este problema, el Gobierno finlandés ofrece unas condiciones laborales y de vida que contrastan fuertemente con los bajos sueldos y los alquileres imposibles que sufre el profesorado en España.
Un sueldo alto y alquileres sin crisis
El plan de captación de Helsinki ofrece un contrato indefinido desde el primer día y un sueldo que ronda los 3.200 euros brutos al mes (unos 2.200 o 2.400 euros netos según la experiencia). Además, añade un extra de 550 euros al año para ocio, cultura y deporte, junto a ayudas para comer en restaurantes.
La gran ventaja del país nórdico es el acceso a la vivienda. Como el Ayuntamiento de Helsinki es el mayor propietario de pisos de la ciudad, garantiza alojamiento a precios razonables a los nuevos profesores.
Marius Knight, portavoz del programa de empleo, describe así la situación inmobiliaria a El País: "Aquí no hay una crisis de vivienda como en Madrid, Dublín o Ámsterdam. Un estudio en el centro para un maestro joven cuesta 700 u 800 euros".
“Somos cinco en clase”
Las maestras españolas que ya han emigrado destacan que el verdadero cambio positivo está dentro del colegio. En España, los profesores de la escuela pública denuncian una burocracia asfixiante, falta de recursos para atender a alumnos con necesidades especiales y sueldos congelados. En el sector privado de Infantil (ciclo 0-3 años), muchas trabajadoras cobran el salario mínimo de 1.200 euros brutos y afirman que les cuesta llegar a fin de mes.
En cambio, el panorama en Helsinki es totalmente distinto. Mirari Chamorro, una maestra bilbaína de 26 años que llegó a la capital finlandesa en enero, detalla, también a El País, la organización de sus clases: “En todas las clases de la escuela pública en la que trabajo hay 14 niños con tres docentes”.
Mirari explica al medio de comunicación que el reparto de tareas es horizontal y que el centro añade más personal de apoyo de forma inmediata si hay niños con dificultades de aprendizaje: "Parte del día somos cinco en clase y así, obviamente, la atención que reciben los niños es de más calidad y muchísimo más individualizada que en España".
El método de enseñanza nórdico
Andrea, otra profesora española de Infantil que comparte su experiencia en redes sociales, destaca la metodología del país: "Lo mejor es trabajar en uno de los mejores sistemas educativos del mundo con ratios bajas, enseñar a través de la naturaleza y un aprendizaje basado en el juego".
La joven también explica que este sistema “te ayuda con todo el proceso”; desde el reconocimiento de los títulos “ a abrir una cuenta bancaria o hacer el contrato de electricidad de tu nueva casa”. Además de buscar y pagar las clases de finés “antes y después, mientras trabajas”.
Los requisitos para irse y el choque cultural
Finlandia busca profesionales en España porque los títulos universitarios españoles son compatibles de forma directa con su sistema, algo que no ocurre con Francia o Alemania. Los requisitos para presentarse a las ofertas de empleo público son tener el Grado en Educación Infantil y un nivel intermedio-alto de inglés.
El mayor obstáculo para los españoles es el idioma local y el clima: El Ayuntamiento regala cursos intensivos de finés antes de viajar para alcanzar un nivel B1, y las clases continúan gratis al llegar al país hasta lograr el nivel B2.
A pesar del frío y del idioma, las docentes coinciden en que la experiencia merece la pena. Mirari destaca la tranquilidad con la que se educa allí y su conexión con el entorno: “Me gusta que salen mucho. Hacen por lo menos una excursión a la semana, aunque llueva o nieve, simplemente por salir, ver el entorno y despejarse”.

