Reformar una casa hoy en día en España es bastante más caro que hace una década, y la instalación eléctrica se ha convertido en uno de los ejemplos más claros. Lo que antes podía resolverse por unos 2.000 euros ahora supera con facilidad los 6.000, según explican profesionales del sector, en un contexto marcado por la subida de precios y la escasez de mano de obra.
En términos generales, rehacer la instalación eléctrica se mueve actualmente entre los 20 y 25 euros por metro cuadrado. Eso se traduce en presupuestos muy distintos según el tamaño de la vivienda; desde unos 2.200 euros en casos más sencillos hasta cerca de 9.000 en intervenciones más completas. Por ejemplo, en un piso medio, de entre 70 y 100 metros cuadrados, lo habitual es que la factura esté entre los 3.600 y los 6.500 euros si hay que cambiar cuadro, cableado y tomas, según recoge ‘Magas’.
Por qué se ha disparado el precio de la instalación eléctrica
Pero detrás de esta subida hay varios factores. Por un lado, los materiales (especialmente los relacionados con el cobre), que llevan tiempo encareciéndose. Por otro, cada vez hay menos profesionales en oficios como el de electricista, lo que hace que los precios suban. Hoy, la mano de obra suele situarse entre los 30 y 40 euros por hora, aunque puede variar bastante.
También influye el tipo de reforma. No cuesta lo mismo actualizar una instalación existente que hacerla desde cero o adaptarla a una vivienda antigua. En estos casos, donde muchas veces hay que rehacer todo el sistema para cumplir la normativa actual, el presupuesto puede subir fácilmente en torno a 1.000 euros más.
A eso hay que añadir el coste del llamado boletín eléctrico (Certificado de Instalación Eléctrica), un documento obligatorio que certifica que todo está en regla y que suele rondar los 150 euros.
Señales de que toca renovar la instalación eléctrica
Más allá del precio, los expertos insisten en que hay señales claras que indican cuándo toca renovar. En casos de saltos frecuentes del automático, cuando los enchufes se calientan, si hay ausencia de toma de tierra o instalaciones con más de 20 o 30 años. En estas situaciones, no es solo una cuestión de comodidad, sino de seguridad.
Para ajustar el presupuesto, los profesionales también recomiendan algunas claves bastante básicas, como aprovechar canalizaciones ya existentes si es posible, coordinar la obra con otras reformas y, sobre todo, pedir varios presupuestos antes de decidir, ya que, en un mercado como el actual, comparar puede marcar una diferencia importante.

