Cuando una persona tiene dinero en el banco y se acerca el momento de repartir su herencia, puede surgir la idea de retirar parte del saldo antes del fallecimiento para que el patrimonio sea menor y, de este modo, pagar menos por el Impuesto sobre Sucesiones. Pero ¿basta con sacar el dinero de la cuenta para que no forme parte de la herencia y pagar menos impuestos?
La norma general es que no; Hacienda puede revisar los movimientos que realizaron en las cuentas antes del fallecimiento e incluso exigir que ese dinero se incluya como parte del caudal hereditario si no se acredita de forma suficiente qué ocurrió con ellas.
En este sentido, el artículo 11.1.a de la Ley del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones considera parte de la herencia todos los bienes que pertenecieron al fallecido un año antes de su muerte. Esto implica, por tanto, que el dinero que tuviera en la cuenta durante ese periodo también.
Sacar el dinero de las cuentas puede considerarse una aceptación tácita de la herencia
Sacar dinero de la cuenta antes del fallecimiento no supone por sí solo una aceptación tácita de la herencia, ya que mientras el titular siga vivo todavía no existe una herencia que pueda aceptarse. Según el artículo 991 del Código Civil, nadie puede aceptar ni repudiar una herencia sin tener certeza de la muerte de la persona y de su derecho a heredar.
La situación cambia después del fallecimiento, ya que el artículo 999 establece que la herencia se acepta tácitamente cuando el llamado a heredar realiza actos que implican necesariamente su voluntad de aceptar o que solo podría hacer como heredero.
La renuncia notarial posterior no tendría eficacia jurídica si previamente se aceptó tácitamente la herencia por haber dispuesto del dinero del fallecido, como en el caso de esta sentencia del TSJ de Madrid, en el que una heredera sacó 122.931,67 euros de la cuenta de su hermana antes de que fallezca para evitar pagar el impuesto de sucesiones.
Teniendo en cuenta esto, disponer del dinero para utilizarlo como propio puede considerarse una aceptación tácita, dependiendo de las circunstancias.
Además, el artículo 1002 del Código Civil y, en Cataluña, el artículo 461-8 del Código Civil catalán establecen que quien sustraiga u oculte bienes de la herencia pierde la posibilidad de renunciar y queda como heredero puro y simple.
Cuándo el dinero retirado puede quedar fuera de la herencia
Para que el dinero retirado no se incluya en la herencia, será necesario acreditar de manera fehaciente qué ocurrió con él. El artículo 11.1.a de la Ley del Impuesto sobre Sucesiones, antes mencionado, también exige demostrar que fue transmitido por el titular y que no quedó en poder de un heredero, legatario, pariente dentro del tercer grado o cónyuge de cualquiera de ellos o del fallecido.
Tampoco se considerará como parte del caudal hereditario el dinero que se sacó de las cuentas por una persona autorizada para cubrir necesidades del titular, como por ejemplo su residencia, tratamientos médicos, cuidados, alimentación o pago de deudas. En estos casos será importante conservar facturas, recibos, contratos y transferencias que permitan justificar el destino de las cantidades.
Entregar el dinero a un hijo puede considerarse una donación
En el caso de que sea el titular, antes de fallecer, el que entregue el dinero, por ejemplo, a sus hijos, la operación podría considerarse una donación.
El artículo 3.1.b de la Ley del Impuesto sobre Sucesiones establece que también están sujetas al impuesto las adquisiciones gratuitas realizadas en vida, mientras que el artículo 5 señala que es quien recibe ese dinero el que está obligado a pagar el impuesto de donaciones.
Por tanto, entregar el dinero antes del fallecimiento tampoco significa que quede libre de impuestos. En lugar de tributar posteriormente como herencia, puede tener que hacerlo como donación.
Este artículo ha sido elaborado en colaboración con David Jiménez, abogado experto en herencias y fiscalidad, economista, empresario y CEO de Eyco Abogados.


