Es un debate que vemos en la agricultura, la pesca y también en la ganadería: el precio de la cadena alimentaria. Es decir, la diferencia entre lo que cobra un ganadero y lo que paga el consumidor final en el supermercado. Esta brecha puede llegar a multiplicarse por cinco o incluso más, lo que se transforma en un problema y en la queja principal de los trabajadores que producen la materia prima.
En España, según el Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA), el precio en origen de la leche se situó en abril de 2026 en los 0,489 euros por litro, mientras que, en cadenas de supermercados como Mercadona o Carrefour rebajaron sus marcas blancas hasta los 0,96 euros, es decir casi el doble. Y es que en Rumanía ese desfase se dispara hasta multiplicarse por cinco, según el ganadero Nelutu Platon, de Budacu de Jos, (está al norte de Rumania) en una entrevista ofrecida a la revista Ferma (se puede leer en este enlace).
Platon explica que el precio que le abona el procesador se ha hundido en pocos meses. “Si en noviembre cobrabamos el litro de leche a 0,50 euros, ahora nos paga 0,38 euros”, haciendo referencia a la baja. Sus vacas producen unos 7.000 litros al día, y junto a su socio en la cooperativa la entrega total alcanza los 16.000 a 17.000 litros diarios.

La rebaja, además, llegó sin margen de maniobra. “No podemos hacer nada. Nos anuncian con unos días de antelación que el precio bajará el mes que viene. No tenemos poder de negociación”, sostiene el productor, que hasta el otoño pasado todavía podía pactar tarifas.
El ganadero señala a la leche importada como una de las principales causas de la diferencia entre precios. “Dicen que no hay ventas, pero sabemos que la leche llega al mercado rumano desde Hungría a un precio muy bajo. Es leche de temporada y, desde mi punto de vista, de muy mala calidad”, relata este ganadero.
Frente a las explicaciones de la Comisión Europea sobre el excedente europeo, él lo discute. “En Alemania y los Países Bajos, por lo que he conversado con los ganaderos, el precio ha comenzado a recuperarse”, señala.
“Alguien gana mucho dinero”
Para este ganadero su mayor queja es la diferencia de precio de lo que cobra el a lo que se vende en el supermercado. “La leche sale de mi granja por 2 lei (0,38 euros) y llega al supermercado por 10 lei (1,91 euros). La diferencia es enorme”, explica Platon a lo que añade que “alguien está ganando mucho dinero con esta cadena”.
Esta presión económica llega en plena fase de expansión de su explotación, donde tiene a 200 vacas en ordeño y cerca 360 animales los cuales son controlados por cuatro robots automatizados. Al no tener un calendario para poder hacer sus previsiones, Platón ha dejado sin termina un establo de 170.000 euros a lo que se suma que todavía le falta por que le paguen las subvenciones de 2025, las cuales se encuentra retenidas tras las inspecciones de las agencias estatales APIA y DSVSA.

