El Gobierno ha restablecido este lunes el IVA de la luz y del gas al 21%, volviendo a lo que había antes de que se aprobaran las medidas anticrisis para frenar el efecto de la guerra en Oriente Medio. Una desactivación de las medidas que será escalonada, ya que por ejemplo las medidas relativas a los carburantes seguirán vigentes hasta el 30 de junio. Asimismo, este regreso a la normalidad de impuestos en la electricidad y el gas no viene solo, ya que el impuesto especial de la electricidad, que llevaba aplicándose desde el pasado 20 de marzo en un reducido 0,5%, vuelve hoy también a su nivel original del 5%.
Así, estamos ante lo que el analista económico Marc Vidal define como "dos subidas simultáneas en el mismo día". Y es que, "aunque el gobierno lo llame desactivación", Vidal tiene muy claro qué va a pasar realmente en el bolsillo de la gente y es que van a volver a pagar más en poco tiempo. "En la realidad es que a partir de ya mismo pues toca pagar pues más otra vez", aclaraba el inversor y economista en el programa de Carlos Herrera en COPE.
Un golpe silencioso en el supermercado
El argumento oficial del Ejecutivo para retirar este escudo fiscal es que los precios de la electricidad y el gas se contuvieron durante el mes de abril por debajo del umbral del 15%, que era precisamente la condición fijada para su retirada. Sin embargo, tal y como advierte el experto, aunque técnicamente eso sea cierto, "lo que no nos va a decir, lo que no dice ese argumento es que al revertir esas medidas pues preparémonos porque la inflación podría llegar al 4% en verano".
Por otro lado, la preocupación principal del economista se centra en la cesta de la compra, así como en los productos frescos. El analista alerta de que "los alimentos no elaborados, que ya por cierto subieron un 5% en abril, podrían encarecerse un 7% en otoño". El motivo de este encarecimiento inminente tiene su explicación en los costes de producción, en concreto en "los fertilizantes que subieron por el conflicto" y cuyo encarecimiento "todavía no ha llegado al supermercado".
Como bien detalla en su intervención, "hay un desfase de unos 6 meses entre la subida del insumo y su impacto en el lineal". Esta es la razón por la que advierte de que "este reloj lleva meses corriendo y el golpe llegará cuando menos nos lo esperemos".
Una economía de parches y un Gobierno centrado en sobrevivir
El problema va más allá de los precios, ya que según Vidal "el problema es más bien de fondo". Y es que, en su opinión, "España lleva años sin cuentas generales aprobadas y sin presupuestos no hay política fiscal planificada y solo son parches con fecha de caducidad".
De este modo, el alivio en las facturas que han experimentado las familias recientemente se resume en que "lo que hemos vivido estos meses es exactamente una rebaja de emergencia que nació provisional y ahora muere puntual". Todo esto ocurre, según señala, "mientras el gobierno gestiona pues sus imputaciones, sus socios de investidura, frentes abiertos que no le dejan mirar a la economía real".
"Y es que cuando un ejecutivo tiene demasiados problemas políticos propios, la política económica se convierte realmente en lo que sobra", critica el analista. Una situación de bloqueo e inestabilidad que termina pasando una factura muy cara a la ciudadanía, porque, según sus palabras, "lo que sobra, pues, adivina, lo pagan siempre los mismos".
Para terminar, Marc Vidal sentencia con una reflexión sobre la situación política actual: "Es el precio que estamos pagando y que pagaremos aún más caro cuando gobernar se convierte ahora mismo en sobrevivir".

