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Los economistas coinciden sobre tener efectivo en casa: "Es necesario tener entre 70 y 100 euros para las emergencias"

Santiago Niño Becerra y el BCE aconsejan tener una pequeña cantidad de metálico en casa por si acaso.

Niño Becerra durante una entrevista
Los economistas coinciden sobre tener efectivo en casa: "Es necesario tener entre 70 y 100 euros para las emergencias" |NoticiasTrabajo
Antonio Montoya
Fecha de actualización:
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A pesar de que Estados Unidos e Irán acordaran un alto el fuego y dieran una tregua, el conflicto de Oriente Próximo sigue muy vivo y los efectos sobre la economía mundial ya se llevan notando desde hace unas semanas, por eso los gobiernos ya buscan medidas para responder al conflicto. Con este conflicto y otro no tan lejano y que aún sigue activo como es la guerra de Ucrania, son muchas las personas que se ponen en lo peor y se preparan para cualquier tipo de emergencia. Uno de los preparativos es tener dinero en efectivo en casa, ante posibles cortes de luz o de la red que dejaran inutilizados los medios electrónicos de pago.

Sobre esta posibilidad han opinado algunos economistas, como Santiago Niño Becerra, que tiene claro que es necesario tener una pequeña reserva de metálico en casa por si las tarjetas o las apps de pago dejan de funcionar. El analista económico considera lógico guardar entre 70 y 100 euros para poder responder a una emergencia. Esta es la cantidad que estipula necesaria el Banco Central Europeo y de la que el propio Niño Becerra se ha hecho eco.

Tener efectivo en casa: un colchón básico ante imprevistos

La clave está en contar con una pequeña cantidad de dinero en metálico que permita cubrir necesidades básicas durante unas horas o algunos días. Ante situaciones como un apagón, fallos en la red, problemas con los terminales de pago o incidencias más graves, disponer de efectivo permite seguir comprando sin depender de la banca digital, el datáfono o la batería del móvil.

En este sentido, el Banco Central Europeo (BCE) considera el dinero físico como un elemento esencial para garantizar la resiliencia de los sistemas de pago y como una red de seguridad cuando las soluciones digitales dejan de funcionar.

Un “plan B” que no depende de la tecnología

El efectivo tiene una ventaja clara: no necesita electricidad ni conexión a internet para utilizarse. Además, tal y como señala el BCE, mantiene su valor incluso en contextos de emergencia. “Es menos vulnerable en eventos de crisis”, confirma en su estudio ‘Lessons on the unique role of physical currency across four crises’.

Por este motivo, desde la Unión Europea se recomienda disponer en casa de una pequeña reserva de efectivo que permita actuar con rapidez ante cualquier imprevisto.

“Tras analizar el papel del efectivo en Europa durante las grandes crisis, destaca su valor único como activo de refugio e instrumento esencial de pago en caso de emergencia”, insiste el BCE.

No es una advertencia teórica. El aumento en la demanda de efectivo en momentos de incertidumbre está más que demostrado. Un ejemplo reciente fue el apagón de abril de 2025. A raíz de episodios como este, las autoridades aconsejan mantener cierta cantidad de dinero disponible por si surge cualquier “contingencia repentina e inesperada”.

"La moneda física no solo sirve para satisfacer necesidades individuales, sino que también contribuye a una mayor resiliencia del sistema. Las autoridades de los Países Bajos, Austria y Finlandia sugieren mantener cantidades que oscilan aproximadamente entre 70 y 100 euros por miembro del hogar", subraya el BCE y comparte Niño Becerra.

La pandemia reforzó el uso del efectivo

La crisis sanitaria de la Covid-19 fue otro ejemplo claro. Durante el confinamiento, el uso del efectivo vivió una situación paradójica: pese a las recomendaciones de evitar el contacto, su demanda aumentó.

El BCE lo define como la “paradoja de los billetes”, reflejando cómo en situaciones de incertidumbre muchas personas prefieren recurrir al dinero físico para controlar mejor sus gastos y disponer de liquidez inmediata.

“Las salidas de billetes de los bancos en 2020 fueron inicialmente altas y la entrada de billetes y depósitos cayeron”, señala el BCE en su último estudio publicado y su conclusión es clara. “Este flujo refleja una inclinación del público a conservar los billetes”.

“La pandemia provocó un aumento estimado de 140.000 millones de euros en las tenencias de efectivo a lo largo de dos años”.

Este comportamiento tiene lógica. En escenarios de emergencia, el efectivo resulta clave para afrontar gastos inmediatos como medicamentos, alimentación o transporte, donde también el combustible adquiere un papel prioritario.

Si se hace un cálculo básico, contar con unos 100 euros por persona permitiría cubrir necesidades esenciales durante aproximadamente una semana. Así, una familia de cuatro miembros dispondría de unos 400 euros para afrontar gastos básicos en un periodo corto.

Las autoridades consideran que esta cantidad es suficiente para superar situaciones puntuales hasta que se recupere la normalidad. Aun así, quienes lo prefieran pueden guardar algo más como medida adicional de precaución, siempre sin caer en excesos.