El gasto en incapacidad temporal, que cubre las bajas laborales por enfermedad o accidente, llegó a los 4.642 millones de euros hasta el mes de marzo de 2026, lo que marca un crecimiento del 14,4% interanual según los datos publicados por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones que dirige Elma Saiz.
El informe remitido a los medios también analiza el gasto en pensiones contributivas de la Seguridad Social, donde también se encuentran las de incapacidad permanente. Esta inversión ha sido de 40.919 millones de euros en el periodo antes reflejado, marcando un incremento interanual del 5,8% según los datos oficiales.
La Seguridad Social, además, registró un saldo positivo de 3.422 millones de euros hasta marzo de 2026, equivalente al 0,2% del PIB, gracias al crecimiento sostenido de los ingresos por cotizaciones, que compensan el incremento del gasto en prestaciones, según los datos de ejecución presupuestaria.
Y es que las cotizaciones sociales alcanzaron los 46.715 millones de euros, lo que supone un 7,8% más que en el mismo periodo del año anterior, con un aumento absoluto de 3.396 millones. Este avance se apoya principalmente en la evolución de las cotizaciones de los trabajadores ocupados, que crecieron un 8%, hasta los 29.350 millones.
Más empleo para impulsar los ingresos
El dinamismo del mercado laboral sigue siendo el principal motor de las cuentas del sistema. Por regímenes, el Régimen General concentró la mayor parte de los ingresos, con 23.723 millones de euros, mientras que los regímenes especiales como autónomos, mar y minería aportaron 2.428 millones.
A estos ingresos hay que sumar las cotizaciones de los desempleados que suben hasta los 1.773 millones de euros, el 3,8% más que en el mismo periodo del año pasado y las transferencias del Estado que suman un 10,5% hasta los 11.038 millones de euros.
También se tiene en cuenta el MEI (Mecanismo de Equidad Intergeneracional) que ha generado 1.417 millones de euros, el 29,5% más para reforzar el Fondo de Reserva ante futuras tensiones demográficas.
Aumenta el gasto debido a las pensiones y bajas laborales
El gasto sigue manteniendo una tendencia al alza debido a las prestaciones económicas a familias e instituciones que se colocaron en 51.881 millones de euros (7,5% más) lo que se traduce en el 94,7% del gasto total del sistema.
Aquí, la mayor parte corresponde a las pensiones contributivas con 40.919 millones de euros (subida del 5,8%). El aumento responde al crecimiento del número de pensiones, mejora de la pensión media y la revalorización aplicada en el mes de enero de 2026.
Sin embargo, una de las partidas más dinámicas es la incapacidad temporal (bajas laborales), cuyo gasto se elevó un 14,4%, hasta los 4.642 millones de euros, muy por encima del ritmo medio del sistema. También destacan las prestaciones por nacimiento y cuidado del menor y otras ayudas familiares, que crecieron un 20,8%, hasta los 1.337 millones.
Crecen las pensiones no contributivas
El área no contributiva también experimenta un crecimiento significativo. Las prestaciones de este tipo, donde se incluyen los complementos a mínimos, alcanzaron los 4.791 millones de euros, un 13,7% más, impulsadas por la revalorización del 11,4% aplicada en 2026 .
De esta cantidad, 2.938 millones corresponden a pensiones no contributivas y complementos, mientras que 1.852 millones se destinan a subsidios y otras prestaciones, entre ellas el Ingreso Mínimo Vital.
En términos globales, los ingresos no financieros ascendieron a 58.217 millones de euros, frente a unos gastos de 54.795 millones, lo que explica el superávit registrado en el primer trimestre del año.

