La Junta de Andalucía ha puesto en marcha un importante paquete de medidas pensadas para todas aquellas personas que tienen ciertas dificultades económicas para poder pagar los suministros básicos del hogar, especialmente la factura de la luz. Y es que solo hay que ver el precio de la luz para saber que esto cada vez supone un gasto mayor a final de mes.
Tal y como han subido los precios de todo debido a los últimos datos de la inflación, el simple hecho de empezar el mes y hacer frente a los gastos básicos cuesta bastante a muchos hogares, por lo que el Gobierno autonómico dirigido por Juanma Moreno Bonilla quiere dar un respiro mediante una ayuda combinada que busca dos objetivos principales. No son otros que ayudar a pagar los recibos de la luz y el gas, y financiar reformas para aislar mejor la casa o instalar placas solares que reduzcan el consumo diario.
Ya de por sí el hecho de aislar mejor el hogar y optimizar su eficiencia energética hacen que se reduzca poco a poco en la factura de la electricidad, pero si a esto se le suma una ayuda directa en el pago del recibo de la luz, el ahorro es considerable.
Cuánto dinero se recibe para pagar las facturas con el Bono Social Térmico
Uno de los principales puntos de partida de esta ayuda combinada es el Bono Social Térmico, que va directo a pagar las facturas de energía de la casa, según asegura el portal web de la Junta de Andalucía. La propia Administración andaluza explica que "esta prestación está gestionada por la Agencia de Servicios Sociales y Dependencia de la Junta de Andalucía" y se caracteriza por concederse automáticamente a quienes tuvieran vigente el bono social eléctrico el año anterior.
La cuantía que se llevan las familias para costear estas facturas depende del nivel de necesidad y de la zona climática en la que vivan, "oscilando entre un mínimo de 50 euros y un máximo de 373,17 euros (para hogares con vulnerabilidad severa en zonas frías)". Este pago se lleva a cabo rápidamente mediante una transferencia directa a la cuenta bancaria donde esté domiciliada la factura de la luz.
Pero esta no es la única ayuda para reducir los gastos energéticos del hogar, ya que a este Bono Social Térmico habría que añadir el programa INEA, que está pensado para la rehabilitación energética de las casas andaluzas.
Qué reformas e instalaciones solares cubren las ayudas del plan INEA
La segunda gran ayuda de este paquete, como decíamos, es el Programa INEA (Incentivos para el Uso Eficiente de la Energía en Andalucía) el cual se encuentra publicado en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) y que busca financiar de manera específica "proyectos para la renovación y mejora energética de las viviendas de consumidores vulnerables severos para paliar la pobreza energética".
A diferencia del bono anterior, este dinero cubre los gastos de hacer obras físicas en el inmueble, concretamente actuaciones de "rehabilitación energética de viviendas" y la instalación de "autoconsumo fotovoltaico con y sin almacenamiento".
El objetivo según lo que se explica en el boletín oficial no es otro que el de actuar en estas casas "para dotar a sus viviendas de una mejor calificación energética e incorporación de sistemas de autoconsumo eléctrico con o sin almacenamiento, propiciando así una reducción de la factura energética y garantizando el consumo de energía, a la vez que se incrementa el confort térmico en las viviendas".
Para estas familias con más necesidades, la Junta garantiza un porcentaje de ayuda de hasta el 100% para la actuación y facilita el "pago de anticipo del 100% del importe del incentivo a consumidores vulnerables severos" para que las personas no tengan que adelantar el coste de su bolsillo. El requisito fundamental es que los solicitantes "tengan la condición de consumidores vulnerables severos o en riesgo de exclusión social beneficiarias del bono social eléctrico".
Cómo tramitar la solicitud y condiciones especiales
Para facilitar los trámites y evitar que las familias lidien con la burocracia, los interesados "actuarán a través de entidades colaboradoras que les representarán en la solicitud y la tramitación de los incentivos". Estas entidades pueden ser los propios servicios sociales municipales o asociaciones sin ánimo de lucro.
Además, la normativa autonómica protege a estos colectivos eliminando papeleo estricto: el documento oficial detalla literalmente que "se excepciona a dichos solicitantes de la prohibición de no hallarse al corriente en el cumplimiento de las obligaciones tributarias o frente a la Seguridad Social, así como de acreditar que no tienen deudas en periodo ejecutivo" con Hacienda o la Junta de Andalucía.

