Logo de Huffpost

El perfil del autónomo se transforma después de 10 años hacia un modelo más internacional y femenino pero con menor tamaño empresarial

El colectivo crece un 7,2% hasta 2026 impulsado por la duplicación de extranjeros y el auge de la pluriactividad

Trabajador autónomo
Trabajador autónomo |Europa Press
Francisco Miralles
Fecha de actualización:

El perfil del trabajador autónomo está cambiando en España. Desde 2016, el número de los trabajadores por cuenta propia extranjeros se ha duplicado, modificando así un patrón que antes era bastante homogéneo. Este cambio llega tras 10 años en los que el número total de trabajadores autónomos ha aumentado un 7,2% en términos absolutos, pasando de los 3.231.941 cotizantes de hace diez años a los 3.463.806 afiliados actuales, según los últimos datos publicados en el informe de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA).

Es cierto que el crecimiento de los trabajadores por cuenta propia ha aumentado; muestra de ello son las cifras positivas que reflejan 231.865 cotizantes más que hace diez años. Ahora bien, este aumento no se reparte de la misma forma que antaño, pues penaliza el perfil masculino. En este sentido, mientras el número de hombres autónomos ha bajado un 2,4% (es decir, una pérdida de 30.644 afiliados), el perfil femenino ha crecido un 10,4%, lo que supone 71.746 nuevas trabajadoras por cuenta propia.

Con estos datos, se puede afirmar que el peso de la mujer dentro del RETA ha ganado casi tres puntos porcentuales, pasando del 34,7% al 37,5% del total de los autónomos inscritos como persona física.

De la misma forma que el perfil de autónomo masculino y autóctono ha perdido relevancia, la presencia de trabajadores procedentes de otros países se ha disparado como nunca. Según los datos de la patronal, el número de autónomos extranjeros prácticamente se ha duplicado con un crecimiento porcentual del 93,6% y un incremento en términos absolutos de 165.781 afiliados más.

Una cifra que llama la atención en estos últimos datos es que este perfil representa ya hoy el 17% de los autónomos persona física, frente al 9% que suponían hace 10 años. Para ser más exactos, ahora mismo el sistema cuenta con un total de 342.919 autónomos internacionales, una tendencia que, tal y como la califica Lorenzo Amor, presidente de ATA, refleja una realidad "mucho más dinámica y plural" que ya no responde a un único perfil tradicional.

Menos asalariados a cargo y el salto a la pluriactividad

La pérdida de tamaño es una de las piezas clave que explican este cambio en la última década. Ahora el autónomo gira hacia el autoempleo, es decir, trabajar sin tener empleados a su cargo.

De hecho, desde 2016, el número de autónomos persona física sin asalariados no ha parado de crecer, con un incremento del 4,4% y 68.073 personas más. Por el contrario, la figura con trabajadores asalariados ha caído un 6,2% en el mismo periodo. De estos datos, llama la atención el descenso del 8,6% en los autónomos que hace 10 años tenían un trabajador y ahora no tienen ninguno, lo que deja claro que ahora se genera menos empleo directo.

Otro de los grandes cambios es la pluriactividad, donde los profesionales compaginan un trabajo como asalariado y otro por cuenta propia. Este perfil de trabajador ha crecido un 83,4% en diez años, pasando de 95.067 personas a 174.380 en la actualidad. Con este dato, el sistema suma así 79.313 trabajadores a una opción que antes era minoritaria.

Los servicios lideran frente a la caída de la agricultura y la industria

Por sectores, el trabajo sigue concentrándose en el sector servicios, donde se acumula el 75% del total de las personas físicas, tras crecer un 4% en los últimos diez años. En esta misma dirección se encuentra la construcción, que registra un repunte del 11,5%. La parte negativa se encuentra en la agricultura con una pérdida total de 31.048 afiliados, lo que significa una caída del 13,2%, mientras que la industria retrocede un 12,4%.