El acceso a una residencia universitaria suele depender de requisitos muy concretos, pero estos pueden convertirse en un problema cuando la vida personal cambia de forma inesperada. Eso es lo que le ha ocurrido a una joven pareja de estudiantes en Niza, Francia, que ha tenido que dejar su alojamiento universitario después del nacimiento de su bebé.
Joseph, de 23 años, estudia quinto de Medicina en la Universidad de Niza, mientras que Saoirse, de 25, cursaba Literatura en la misma universidad y había obtenido su máster con honores. Desde septiembre de 2021 vivían en un apartamento de 40 metros cuadrados con un dormitorio en la residencia universitaria Crous Romain-Gary de Niza.
La vivienda, según informan desde medios locales como Nice Matin, se había concedido gracias a que Saoirse era becaria y cumplía los requisitos para acceder a este tipo de alojamiento. Sin embargo, tras el nacimiento de su hija hace diez meses, la joven interrumpió sus estudios para dedicarse al cuidado del bebé. Ese cambio terminó siendo decisivo para la residencia.
En 2025 solicitó renovar el contrato para el curso siguiente, pero el CROUS (el organismo público francés que gestiona las ayudas y servicios para estudiantes universitarios) le comunicó que no podría hacerlo si no presentaba un certificado de matrícula universitaria. Como ya no estaba inscrita como estudiante, la pareja quedó fuera de los requisitos exigidos.
La residencia rechazó renovar el contrato
Según informó el medio, la pareja recibió una carta del CROUS en la que se recordaba que las plazas en residencias universitarias están reservadas a estudiantes y personas con derecho a ayudas de este organismo.
La directora general del CROUS de Niza-Toulon, Mireille Barral, explicó a Le Figaro que “la pérdida de su condición de estudiante fue lo que provocó la no renovación de su contrato de alquiler”.
Joseph, sin embargo, defendió que él seguía siendo estudiante de Medicina y que el reglamento interno permite acceder a una vivienda del CROUS cuando al menos uno de los miembros de la pareja conserva esa condición.
La situación generó tensión porque Joseph tenía exámenes próximos y estaba preparando sus estudios mientras la familia intentaba resolver dónde vivir con su bebé.
Finalmente encontraron otra vivienda
El CROUS aseguró que no se inició ningún procedimiento de desahucio y que se optó por una estrategia de diálogo para buscar una alternativa adaptada a la nueva situación familiar. Según explicó la dirección, una trabajadora social ayudó a la pareja a encontrar alojamiento dentro del sector de vivienda social.
Finalmente, la familia consiguió una nueva vivienda de alquiler, por lo que podrá abandonar la residencia universitaria sin llegar a un procedimiento judicial.