La DGT sigue actualizando la señalización que los conductores se encuentran en las carreteras españolas. De hecho, hace ahora un año se presentó el nuevo Catálogo Oficial de Señales de Circulación, una renovación pensada para adaptar las señales a los cambios en la movilidad y hacer más fácil su interpretación.
Aunque no está en el catálogo de señales español aún, este símbolo ya se está viendo en las carreteras de otros países y podría llegar a España dentro de no mucho tiempo. Se trata de la señal R22 (a), la cual es redonda con una flecha negra apuntando hacia la esquina inferior derecha, y no se queda en una simple recomendación.
Esta señal indica un paso obligatorio. Es decir, el conductor debe seguir la dirección que marca la flecha, en este caso hacia la derecha y hacia abajo, porque es el recorrido habilitado para continuar circulando.
Qué indica la señal con una flecha que apunta hacia abajo y a la derecha
La señal con una flecha diagonal hacia la esquina inferior derecha indica que los vehículos deben pasar por ese lado concreto. Esto quiere decir que si un conductor se la encuentra en carretera, no puede seguir recto ni tomar otro camino distinto al que pone en la señal, básicamente.
Es común ver esta señalización cuando hay obstáculos en la calzada, isletas, medianas, obras, cortes de carril o desvíos provisionales. Es ahí cuando la señal ejerce su función principal, que no es otra que ordenar el tráfico y evitar que los vehículos se pongan en peligro con ciertas maniobras.
Parece algo básico, pero en determinadas situaciones en las que entender por dónde hay que tirar no es tan sencillo, esta señal está ahí para evitar el peligro y que se siga el camino correcto sin invadir una zona cerrada (por ejemplo en un túnel o algo así), un obstáculo o un tramo reservado a otro sentido de circulación. Así, ayuda a que todos los conductores sepan por dónde deben pasar sin tener que improvisar en plena carretera.
No hay ni que recordar que las señales de obligación, que son las que tienen bordes rojos como esta, deben cumplirse siempre, excepto cuando un agente de tráfico haga otra indicación. Y es que, en la jerarquía de las señales, las indicaciones de los agentes están por encima del resto, seguidas de la señalización circunstancial, los semáforos, las señales verticales y, por último, las marcas viales.
Multa por no respetar esta señal de tráfico
No respetar una señal de paso obligatorio puede considerarse una infracción grave, por lo que la multa puede llegar a los 200 euros. Esto ocurre cuando el conductor ignora la dirección indicada y continúa por un recorrido no permitido.
Por lo general, este tipo de sanción no implica la retirada de puntos del carné de conducir, siempre que la infracción se limite a no obedecer la señal y no vaya acompañada de otra conducta más peligrosa. Sin embargo, la situación puede cambiar si al hacerlo se pone en riesgo a otros usuarios, se circula en sentido contrario o se incumple otra norma de tráfico.
Como ocurre con otras multas de tráfico, el conductor puede acogerse al descuento del 50% por pronto pago, por lo que la sanción quedaría en 100 euros. Eso sí, al pagar con reducción se renuncia a presentar alegaciones.
Cuándo se puede recurrir una multa por esta señal
La cosa no tiene que quedar así, ya que el conductor puede recurrir la multa si ve que la sanción no está bien impuesta. Por ejemplo, si la señal estaba tapada, deteriorada, mal colocada o no era visible en el momento de la infracción y se cree que es injusto multar por ello. También puede alegarse si existía una contradicción clara con otra señalización del tramo.
Aun así, no conocer el significado de la señal no suele ser motivo suficiente para anular la multa. Por eso, lo más recomendable es prestar especial atención a este tipo de señales en zonas de obras, desvíos, accesos urbanos o tramos con carriles cortados.
En definitiva, cuando aparece una flecha obligando a ir hacia una dirección concreta, esto no es una recomendación, sino que hay que seguir eso que está indicando. Hacerlo te puede quitar de recibir sanciones y, sobre todo, de que corras el riesgo de sufrir un accidente incluso, especialmente en tramos donde la circulación se dificulta o hay mayor concentraciónn de accidentes.