Los nuevos radares utilizados en Francia para controlar la velocidad y la ocupación en los carriles compartidos, están generando miles de multas erróneas por no detectar a niños y bebés cuando van en el interior del coche. Estos sistemas se encuentran en los espacios destinados a los VAO (vehículos de alta ocupación), un espacio reservado para aquellos coches en los que hay que llevar un mínimo de pasajeros.
La Dirección General de Tráfico (DGT) en España ya avisó de que conducir sin acompañante en estas carreteras podría suponer sanciones de hasta 200 euros. En el país vecino, las sanciones se están poniendo porque los radares no detectan la presencia de los más pequeños cuando van subidos en el vehículo.
Este problema afecta a los radares que se han colocado en los carriles para coches compartidos, taxis y transporte público, que se encuentran en ciudades como París, Lyon, Estrasburgo o Grenoble. Cada vez hay más carreteras de este tipo en Francia para fomentar el uso compartido del automóvil, una medida que también se está barajando en nuestro país, atendiendo a las declaraciones del director general de la DGT, Pere Navarro.
Según ha publicado el periódico francés Journal Dounet actualmente hay unos 50 vías de este tipo en Francia, algunas con una extensión superior a 28 kilómetros, de acuerdo con los datos publicados por el Centro de Estudios de Movilidad (Cerema).
La Inteligencia Artificial no localiza a los bebés
Estos radares están equipados con Inteligencia Artificial (IA) y hay de dos tipos. El primero de ellos funciona con cámaras térmicas capaces de detectar el número de ocupantes del vehículo y el otro emplea luz infrarroja para identificar la silueta y la posición de los pasajeros.
Es este segundo el que está dando problemas porque según varias denuncias presentadas por varias asociaciones de conductores, el sistema no reconoce a los bebés cuando van sentados en el sistema de retención infantil (SRI).
Entonces, el sistema entiende que el conductor está sólo y activa una sanción de 135 euros de forma automática. La ley francesa considera pasajero a cualquier persona independientemente de la edad, por lo que en caso de padres / madres que vayan con sus hijos, tendrán derecho a usar los carriles.
“Si la máquina no distingue el interior de un coche, ¿por qué un agente debería hacerlo?”
El delegado general de la asociación ‘40 millions d’automobilistes’, Pierre Chasseray ha señalado que “vemos que la máquina no es capaz de distinguir claramente el interior del vehículo, es lógico pensar que los agentes tampoco podrían hacerlo”. Pero las multas siguen llegando.
Los sistemas no son autónomos al cien por cien y cuando emiten la multa, un agente la supervisa. “Se está poniendo en tela de juicio toda la cadena de control”, asegura, abriendo el debate sobre la llegada de la IA también al sector de la carretera y, por ende, de las sanciones.
Por eso, recomiendan que se piense de nuevo cómo mejorar este sistema ya que “la tecnología más reciente debería acompañarse de sistemas de control fiables y ágiles”.