Kike, albañil: "Menuda generación de blanditos que viene, dicen que la obra es muy dura, así está España"

Dos profesionales de la construcción estallan contra la falta de compromiso de los nuevos trabajadores, mientras el sector sufre por los precios disparados de los materiales y la falta de mano de obra.

Kike, albañil: "Menuda generación de blanditos que viene, dicen que la obra es muy dura, así está España" |TikTok: @Kike_Urdiales.
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Encontrar personal para trabajar en la construcción se ha convertido en una misión casi imposible en España. Las empresas del sector buscan obreros desesperadamente, pero los jóvenes rechazan este trabajo. 

Kike Urdiales, albañil que comparte el día a día de su profesión en internet, critica la actitud de los nuevos candidatos. En una charla con Sergio, otro profesional de la construcción, ambos muestran su frustración por la falta de esfuerzo de las nuevas generaciones y alertan de que la crisis de mano de obra y la inflación amenazan el futuro de las reformas en el país.

"Te duran un día literal: si hace calor o hay que subir peso, se van"

"Menuda generación de blanditos que viene, que ponemos anuncios, vienen a trabajar aquí con toda la ilusión y nos dicen que la obra es muy dura", lamenta Kike. El albañil aclara de inmediato que el problema no tiene que ver con el dinero: "No estoy hablando de pagar salarios mínimos, estoy hablando de ganar dinero". 

Su compañero Sergio, que vivió en primera persona la quiebra de su empresa familiar en la crisis de 2008 y pasó dos años recogiendo chatarra y cartones para salir adelante, comparte este mismo diagnóstico.

Para Sergio, los nuevos trabajadores no aguantan las exigencias físicas del oficio. "Vienen y te duran un día literal. Vienen y si hace calor, es que hace mucho calor. Y si una caja de azulejos pesa mucho y hay que subirla por la escalera, se te van y al día siguiente no vuelven, no vuelven", asegura. Según ambos profesionales, esta falta de constancia agrava un problema que afecta a todo el país.

Sin jóvenes y con materiales el doble de caros

Los comentarios de estos dos profesionales coincide con un momento crítico para el sector en España. Las patronales calculan que el país arrastra un déficit histórico de casi 700.000 albañiles y peones para poder construir viviendas y reformas. La juventud rechaza el oficio por considerarlo duro y de poco prestigio social, lo que ha elevado la edad media del albañil en España por encima de los 46 años.

Además de la falta de mano de obra, los constructores autónomos se enfrentan a una subida disparada en el precio de los materiales que encarece los presupuestos y ahuyenta a los clientes. Kike explica que en solo seis meses ha tenido que subir un presupuesto en 2.800 euros por culpa de la inflación: "Esa obra la hemos perdido yo y probablemente cualquier empresa, porque el cliente no va a soportar esa subida de precios". El albañil denuncia que los precios actuales no tienen sentido y señala directamente a la cadena de suministro.

“¿Por qué en seis meses un ladrillo, un rasillón de 20 céntimos, vale 40? Yo llamo a mi proveedor al almacén y me dice que el que fabrica le ha subido el precio porque han subido las materias primas, pero, ¿pueden subir el doble para que esto sea tan disparatado?”.

Un sector estancado

La construcción ofrece hoy en día condiciones contractuales mucho mejores que en el pasado. Tras las últimas reformas, el 85% de los asalariados tiene un contrato indefinido y los sueldos de los oficiales de primera están al alza, moviéndose entre los 22.000 y los 28.000 euros brutos al año debido a la alta demanda. 

De hecho, uno de cada cuatro trabajadores en las obras ya es inmigrante (una cifra que supera el 50% en los puestos de peonaje) ante la falta de relevo nacional.

Sin embargo, los riesgos que conlleva esta profesión en la salud (trabajar a 40ºC en verano, lesiones lumbares o problemas en las rodillas),acaba pesando mucho más que un buen sueldo para las nuevas generaciones.

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