La compra de una vivienda es una decisión dificil, encontrar el hogar ideal requiere tiempo y esfuerzo además de una gran inversión económica. En muchas ocasiones se opta por comprar una casa reformada pensando que evitará problemas, pero esto no siempre es asi, y es lo que le ocurrió a una familia francesa que, apenas unos días después de mudarse a su nueva casa, descubrió que estaba infestada de ratas y presentaba graves problemas de humedad.
La pareja compró en 2019 una casa de tres plantas que, durante la visita, parecía estar en perfectas condiciones. El inmueble había sido reformado por el propio vendedor, y el uso de ambientadores ayudó a transmitir una sensación de limpieza y buen estado. Confiados, formalizaron la compra y se mudaron con sus tres hijos pequeños.
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Sin embargo, según la información publicada por el medio francés Figaro Inmobilier, solo tres días después, comenzaron los problemas. Un fuerte olor cerca de la entrada, acompañado de ruidos en paredes y techos, hizo saltar las alarmas. La situación empeoró hasta el punto de que, apenas dos meses después, la familia decidió abandonar temporalmente la casa.
Una plaga oculta y graves defectos en la vivienda
Los compradores acudieron a los tribunales para solicitar un informe pericial en el que finalmente se detectaron abundantes restos de orina y excrementos en el falso techo, lo que evidenciaba la presencia prolongada de roedores.
“Los problemas son graves. Interfieren con el uso pacífico de la vivienda”, señaló el experto. Además, se confirmaron filtraciones de agua en varias zonas de la casa, como la entrada, la escalera, la cocina y uno de los dormitorios.
Inspecciones posteriores en 2022 y 2023 confirmaron que la gravedad de la plaga, y es que los roedores habían construido nidos en el aislamiento del tejado y se hallaron incluso cadáveres de ratas de gran tamaño. No fue hasta cuatro años después, tras eliminar la infestación y realizar obras, cuando la familia pudo regresar a su hogar.
Reclaman más de 140.000 euros por vicios ocultos
Los compradores consideran que tanto la plaga como los problemas de humedad constituyen vicios ocultos y reclamaron 141.477 euros en daños y perjuicios. Por su parte, los vendedores alegaron que la vivienda se vendió con una cláusula que les eximía de responsabilidad.
Sin embargo, los peritos encontraron sobres de rodenticida ocultos en las paredes, lo que apuntaba a que los propietarios conocían la existencia de la plaga, un detalle que resultó clave en el proceso judicial.
El Tribunal Judicial de Lyon concluyó en diciembre que los vendedores debían responder por los defectos, al haber realizado ellos mismos la reforma, lo que les otorgaba la consideración de profesionales. Finalmente, fueron condenados a pagar 82.723 euros al considerar el juez que la vivienda no era completamente inhabitable.