Marco Aurelio es uno de los emperadores romanos más estudiados en las universidades e institutos. Además de llevar a cabo varias campañas muy complicadas y tener que enfrentarse a conflictos familiares que le ocasionaron varios quebraderos de cabeza, se dedicaba a escribir. Su libro ‘Meditaciones’, redactado por él mismo durante los periodos de guerra entre los años 170 y 180 se ha convertido en un manual imprescindible para los amantes de la filosofía que destacan la ternura con la que está escrito.
No sólo está considerado uno de los mejores emperadores de Roma, donde gobernó durante 19 años y 9 días, sino que ha conseguido explicar con palabras sencillas y profundas, sentimientos como la paciencia, la disciplina, la responsabilidad y el comportamiento humano.
Por eso, en pleno siglo XXI sus frases siguen estando de actualidad. Cuando el mundo del trabajo o la familia son una fuente constante de estrés y conflicto, acudir a las ‘Meditaciones’ de Marco Aurelio puede ser el mejor plan. Su visión comportamental casa perfectamente con lo que se ve a día de hoy y cabe destacar su punto de vista sobre el compañerismo.
Hay que considerar que, en batalla, los soldados avanzan en grupo. Que el éxito de uno es el de los demás y que si algún flanco cae, los arrastra a todos. Una reacción en cadena que se aprecia también en el entorno laboral.
Trabajar en equipo, el secreto del éxito
Una de sus citas más compartidas dice “al despertar, recuerda que naciste para trabajar con los demás y no para resentirse con sus defectos o ignorancia”. Esta frase se interpreta como que se debe empezar el día con paciencia en lugar de irritados o tensionados. Marco Aurelio siempre pensó que las personas estamos hechas para la convivencia y para trabajar en equipo.
En sus escritos, recuerda que las personas se comportan a menudo de forma grosera o injusta pero que si se reacciona mal a eso, o ignorándoles, sólo se genera infelicidad. Por eso, en vez de esperar que los demás sean perfectos se debería aceptar que defectos e ignorancia forman parte de la vida.
Este es uno de los puntos de partida que tomaría, años más tarde, la llamada filosofía estoica que enseña a las personas a controlar sus pensamientos y a no dejarse llevar por los demás. Marco Aurelio lo escribió como una reflexión personal, por la mañana, nada más levantarse, en el libro 2 sección 1.
Se centraba y se conciencia de que a lo largo del día debía enfrentar momentos complejos recordándose que el trabajo en equipo es más importante que el rendimiento. Explicó que los seres humanos con partes del cuerpo, que necesitan trabajar juntas para funcionar.
Quién fue Marco Aurelio, el emperador filósofo
Marco Aurelio nació en el año 121 después de Cristo y sus padres le llamaron Marco Annio Vero. Fue conocido como uno de los ‘Cinco Buenos Emperadores’ de Roma gobernando desde el 161 hasta el 180 después de Cristo. Le describen como el gran filósofo estoico de la antigüedad.
Se crió en una familia con mucho dinero y en casas llenas de lujo pero eso no le hizo cambiar y destacó por ser humilde y sencillo. Los pensadores estoicos, luego, se caracterizaron por la creencia de que las cosas externas, como riqueza, fama o reconocimiento público nunca daban la felicidad a una persona. Pero que, en cambio, la conducta y la moralidad sí.
Sus maestros fueron Frontón, que seguía una corriente retórica y Epicteto, con el que aprendió ideas novedosas que le ayudaron a basar buena parte de sus reflexiones.
Fue emperador por herencia directa
Como casi todos los emperadores romanos, fue nombrado por herencia directa. Adriano, otro emperador muy sensible a la poesía pero gran estratega, había ideado un plan de sucesión con el que nombró a Antonino Pío al que le hizo prometer que adoptaría a Marco Aurelio y a Lucio Vero como hijos y sucesores.
Marco Aurelio se casó con Annia Galera Faustina que era hija de Antonino Pío y poco a poco fue aprendiendo a ejercer la política. En el año 161 d. C., se convirtió en emperador junto a Lucio Vero, convirtiéndose en el primer gobierno compartido formal en la historia de Roma.
Tuvo que enfrentarse a grandes problemas como guerras, invasiones, rebeliones, problemas económicos y una pandemia.
Meditar en tiempos de guerra
Durante el periodo de reinado de Marco Aurelio se desataron varias guerras como por ejemplo la invasión de tribus germánicas en la frontera del Danubio o los partos en Oriente. Un problema que se complicó porque una plaga atacó a sus soldados, dejándole con muchas bajas.
A pesar de ello, el emperador no se echó atrás y siguió batallando. Fue entonces cuando empezó a escribir. Nunca pensó en publicarlas, sino que lo hizo para él, para leerlas por las noches.
Muchos de los que las han leído consideran que siguen estando de actualidad a pesar de los años, que aunque hayan sido escritas entre los años 170 y 180 después de Cristo, se centra en problemas del día a día del siglo XXI. Habla de la mortalidad, de lo efímero de la vida y de por qué hay que escapar de la ira.
No quedó en la historia como un filósofo pero los expertos piensan que su forma de ver la vida era completamente novedosa, repleta de matices interesantes pasando a ser un referente de superación y autoayuda.