El verano y el calor suelen venir acompañados en muchos casos de algunos problemas desagradables, como lo son las picaduras de mosquitos o la aparición de cucarachas. Cuando estas últimas aparecen en casa, lo más habitual es recurrir a comprar geles, cebos o productos insecticidas para acabar con ellas, pero no siempre consiguen el resultado esperado. Y, en muchos casos, el fallo no está tanto en el producto como en lo que se hace antes de aplicarlo.
El experto en plagas Iván Ríos ha explicado en un vídeo publicado en su cuenta de YouTube cuál es uno de los errores más habituales cuando se intenta eliminar una plaga de cucarachas, y no es otro que no limpiar bien antes de aplicar cualquier tratamiento. “Hoy vengo a explicaros brevemente la importancia de una buena limpieza antes de aplicar ningún tipo de tratamiento”, comienza señalando.
Para explicarlo de forma sencilla, el experto usa un ejemplo muy visual. “Si a vosotros os gusta mucho la carne y os ponen por delante un chuletón y un trozo de lechuga, ¿qué os comeríais antes? El chuletón, ¿verdad?”. Según explica, eso mismo ocurre con las cucarachas cuando tienen a su alcance restos de grasa, comida o materia orgánica.
El error que hace que el tratamiento no sea efectivo
Ríos advierte de que aplicar gel o cebo insecticida sin haber limpiado antes puede hacer que las cucarachas no se interesen por el producto que se aplique para exterminarlas. “Esto es lo que le pasa a las cucarachas cuando le estamos aplicando gel o algún tipo de cebo insecticida sin haber limpiado antes y eliminado toda la materia orgánica o restos de grasa o cualquier alimento que quede por la zona”, explica.
El problema es que, si encuentran restos de comida más atractivos, seguirán alimentándose de ellos en lugar de acudir al cebo. Por eso, aunque se haya comprado un producto específico y se aplique en las zonas donde se han visto cucarachas, el tratamiento puede no funcionar como se esperaba.
“Dejan de interesarse tanto por el gel o el cebo que le estamos colocando y siguen alimentándose de esa materia orgánica”, señala el experto. La consecuencia, según Ríos, es que se está aplicando el producto, pero no está siendo efectivo.
Revisar electrodomésticos, muebles y cajones
Antes de aplicar cualquier producto, el experto recomienda revisar bien las zonas donde suelen esconderse o alimentarse estos insectos. Entre ellas, menciona la parte trasera de los electrodomésticos, los muebles de cocina y los rincones donde se acumula grasa o restos de comida.
Además, no solo se trata de eliminar comida o grasa, sino también posibles refugios. Ríos recomienda evitar la acumulación de cartones, plásticos y otros materiales que puedan servirles de escondite. También llama la atención sobre zonas que se suelen olvidar, como los cajones donde se guardan trapos durante años o el típico cajón de bolsas de plástico. “Es importante que cada cierto tiempo lo vaciéis porque ese puede ser un foco principal”, advierte.
Una vez hecha esa limpieza, el siguiente paso es aplicar correctamente el producto. Si se utiliza gel, el experto recomienda hacerlo “con puntitos muy pequeños” y no con grandes líneas. Además, antes de elegir el tratamiento, recuerda que es importante identificar bien la especie de cucaracha, porque “de nada sirve aplicar tratamiento específico para un tipo de cucaracha si es otra cucaracha totalmente diferente con la que tenéis el problema”.