Un agricultor de 79 años cree que sus hijas quieren robarle la finca y cambia el testamento para dejarles menos herencia: la Justicia lo anula por sus delirios

Estaba convencido de que sus hijas habían conspirado para ingresarlo en un centro psiquiátrico para quedarse con sus bienes, pero el tribunal concluyó que esas creencias eran delirios causados por una enfermedad cerebral.

Un anciano agricultor |Envato
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Los conflictos familiares por una herencia pueden terminar en los tribunales cuando alguno de los herederos considera que el testamento no refleja realmente la voluntad del fallecido. Y es lo que ocurrió con la herencia de este agricultor de 79 años que cambió su testamento convencido de que sus cuatro hijas querían ingresarlo para quedarse con sus propiedades, favoreciendo en el testamento a su hermana, sus sobrinos y su compañera.

El hombre falleció tras padecer demencia, y la justicia se enfrentó en los tribunales por el conflicto que se ocasionó con el testamento en que favoreció a su hermana y a sus sobrinos, mientras que sus cuatro hijas solo recibirían conjuntamente el 25% del remanente de la herencia, con la condición de que no presentaran ninguna reclamación.

Creía que sus hijas querían quedarse con sus bienes

Según el National Case Law Archive, la relación del padre con sus hijas siempre había sido buena, pero a finales de 2013, tras tener problemas económicos, el agricultor puso a la venta su finca y poco tiempo después de que la operación se cancelara, comenzó a denunciar supuestos episodios de acoso, como golpes en las ventanas, motores acelerando o luces dirigidas hacia su propiedad.

En febrero de 2014, después de que una de sus hijas contactara con su médico, fue ingresado en un centro psiquiátrico. Allí le diagnosticaron un trastorno delirante persistente y deterioro cognitivo leve relacionado con una lesión cerebrovascular difusa.

Tras recibir el alta, mantuvo esas creencias y llegó a considerar que sus hijas, especialmente la que había contactado con el médico, habían conspirado para ingresarlo con el objetivo de quedarse con sus propiedades. 

Meses después otorgó el testamento en el que las perjudicaba y que, tras su muerte, las hijas impugnaron ante la justicia alegando que su padre sufría delirios fijos e inamovibles provocados por una enfermedad cerebral y que estas ideas habían influido directamente en el reparto de la herencia.

La Justicia concluye que los delirios influyeron en el testamento

La jueza determinó que el agricultor creía sinceramente que sus vecinos lo acosaban y que sus hijas querían ingresarlo para quedarse con sus bienes. Sin embargo, concluyó que estas creencias eran falsas, estaban profundamente arraigadas y eran consecuencia de una enfermedad cerebral orgánica.

Además, las investigaciones policiales no encontraron pruebas del supuesto acoso y varios testigos confirmaron que él percibía hechos que en realidad no estaban sucediendo.

El tribunal también tuvo en cuenta que, durante la preparación del testamento, no se solicitó una evaluación médica específica sobre su capacidad pese a conocerse su ingreso psiquiátrico y su intención de reducir considerablemente la herencia de sus familiares más cercanos.

Por este motivo, la jueza entendió que los delirios seguían presentes cuando firmó el testamento y que influyeron directamente en la decisión de apartar a sus hijas de buena parte de la herencia.

Finalmente, el tribunal declaró nulo el testamento por falta de capacidad testamentaria.

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