Uno de los temas más candentes del panorama económico en España es, seguramente junto con la vivienda, la sostenibilidad del sistema de pensiones a largo plazo. Es un tema que cuanto menos genera dudas entre los economistas y los ciudadanos de nuestro país. De ahí que busquemos incluso comparar el sistema de pensiones español con el de otros países, como el caso de Estonia, para ver cómo lo hacen otros y qué previsiones tienen de cara al futuro.
Ya hemos visto como algunos expertos económicos de la talla de Gonzalo Bernardos ponen en duda el funcionamiento de las pensiones en España, por lo que la opinión de estos especialistas se hace más relevante que nunca. Es el caso de Antón Díez, experto financiero y director general de N26 para España y Portugal, quien ha querido analizar los principales factores que afectan negativamente a la viabilidad del sistema de pensiones en España actualmente y lo ha hecho en una intervención en el pódcast ‘El sentido de la birra’.
El envejecimiento de la población, la jubilación de la generación del ‘baby boom’ y el incremento del gasto previsto para las próximas décadas son sin duda 3 de los factores que más afectan a la sostenibilidad del sistema de pensiones. Para el ex banquero de J.P. Morgan el principal problema de las pensiones en España es que cada vez hay más personas jubilándose y menos trabajadores cotizando para mantener el sistema y que este siga igual.
"Lo que lo que se observa a día de hoy es que el sistema público de pensiones pues está bastante tensionado, pues porque al final tenemos una pirámide demográfica invertida en la que pues hay mucha gente jubilándose, accediendo al sistema de pensiones y hay poca gente cotizando", detalla el experto en finanzas.
Tres factores que explican el aumento del gasto en pensiones
El primer motivo que destacó Díez es la llegada a la jubilación de las generaciones más numerosas. Desde 2024, cada vez más ciudadanos alcanzan los 67 años, una edad determinante para acceder a la pensión pública. Según explicó el experto en finanzas, actualmente unas 500.000 personas cumplen esa edad cada año, aunque la cifra seguirá creciendo de forma gradual hasta 2044, cuando podría situarse en torno a las 750.000 personas anuales. Este incremento tendrá un fuerte impacto económico en el sistema. “Esto ya te va a suponer un aumento de coste del 40% en términos reales”, asegura.
A este escenario se añade también la revalorización de las pensiones para evitar que los jubilados pierdan poder adquisitivo debido a la inflación.
Otro de los factores que mencionó el experto es el aumento de la esperanza de vida. Si los nuevos jubilados viven más tiempo, el Estado debe abonar la prestación durante más años. En la actualidad, quienes llegan a los 67 años tienen una esperanza de vida aproximada de 23 años adicionales. Sin embargo, los estudios citados durante la entrevista apuntan a que esa cifra podría elevarse hasta los 26 años.
Carreras laborales más largas y salarios más altos
El tercer elemento que, según Antón Díez, incrementa la presión sobre el sistema tiene relación con las trayectorias laborales de quienes se jubilan ahora. Muchas de estas personas han acumulado más años trabajados y han disfrutado de mejores salarios que generaciones anteriores. Eso se traduce en bases de cotización más elevadas y, por tanto, en pensiones medias también más altas.
“Te suma un 40% de coste adicional y es que los que están cumpliendo 67 años son una de las generaciones que ha trabajado con mayor productividad en España”, explica Díez. “Han trabajado muchos años y han trabajado con muy buenos sueldos. Entonces, como han cotizado correspondiente a su buen trabajo y a sus buenos sueldos, les corresponde pensiones medias más elevadas que las que se han estado dando hasta ahora”, añade.
La combinación de un mayor número de jubilados, una vida más larga y prestaciones más elevadas obliga a reforzar la financiación del sistema público de pensiones. “Ahora ya esos números no salen porque al final tienes una base de cotizantes mucho más pequeña que la base de de pensionistas. Se estaban utilizando otros mecanismos para seguir pagándolas y gran parte es transferencias de del Estado a la Seguridad Social”, explica.