El Gobierno de España avanza con el proyecto de Ley para frenar el desperdicio de alimentos que se produce en bares, restaurantes y supermercados. Una iniciativa en la que se contemplan multas de entre 60.000 y 500.000 euros para quienes incumplan con la normativa, entre otras sanciones. Se trata de una propuesta del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación que había quedado paralizada por la disolución de las Cortes en la anterior Legislatura, y que esta semana ha sido aprobada por el Consejo de Ministros.
Según ha explicado el ministro de agricultura, Luis Planas, el proyecto de Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario, tiene ahora “luz verde” para que de nuevo inicie su trámite parlamentario, con vistas a que pueda entrar en vigor a partir del 1 de enero de 2025. Su objetivo es mejorar la eficiencia económica y fortalecer el cuidado medioambiental.
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Lucha contra el desperdicio y pérdidas de alimentos: hasta 500.000 euros de multa
La Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario tiene el firme objetivo de reducir drásticamente el volumen de alimentos que se tira para fortalecer la justicia social, proteger el medio ambiente e impulsar el crecimiento económico. Luis Planas ha afirmado que “el desperdicio de alimentos perjudica especialmente a los más necesitados, malgasta recursos naturales que son escasos y aumenta los residuos e impacto ambiental”.
Con este proyecto de Ley, España contará por primera vez, con un marco legal que permita prevenir el desperdicio de comida, a través de mecanismos que fomenten la utilización eficiente de los alimentos, su recuperación, reutilización de subproductos y donación. Para esto se establecerá una jerarquía de prioridades para el destino de los alimentos que inevitablemente se convertirán en basura.
Restaurantes, bares y supermercados no podrán tirar comida
Entre las medidas que se aplicarán, se encuentra la obligación de las empresas de hostelería como restaurantes, bares y supermercados que superen los 1.300 metros cuadrados, a facilitar a los clientes que puedan llevarse la comida que no hayan consumido, sin cobrar de más y envases reutilizables. También deberán suscribir convenios de colaboración con otras empresas, organismos no gubernamentales o bancos de alimentos para entregarles la comida que les sobre.
Se deberá además, transformar los alimentos que no se hayan vendido en otros productos como zumos o mermeladas, y cuando ya no sean aptos para el consumo humano, se deberán destinar en primer lugar para alimento de animales, fabricación de piensos; uso como subproductos en otra industria, por último, para compost o biocombustibles.
Las multas por no cumplir con la Ley pueden alcanzar los 500.000 euros en el caso de las infracciones muy graves, y parten desde los 60.000 euros.
Los hogares españoles desperdiciaron 65,5 kilos de alimentos en 2022
Según los datos dados a conocer por el Ministerio de Agricultura, durante el 2022 cada hogar español tiró una media de 65,5 kilos de alimentos y bebidas. Los productos elaborados han bajado con respecto al 2021, en un 9% pero los platos cocinados, aumentaron su desperdicio en un 6,7% con respecto al mismo año.