El precio de la vivienda de segunda mano en España sigue subiendo y alcanza otra vez máximos históricos. Y es que, según un estudio de Fotocasa, el precio por metro cuadrado en el mes de mayo se sitúa en 3.092 euros. Esto se traduce en que una vivienda estándar de 80 metros cuadrados cuesta de media 247.391 euros.
Según los datos del portal, hace un año esa misma casa se ofertaba de media por 210.777 euros, es decir, que en este 2026 se pagarían por lo mismo 36.614 euros más.
Estos incrementos, según explica la experta en vivienda María Matos, directora de Estudios y portavoz de Fotocasa, se deben a que el mercado atraviesa momentos de tensión por el desequilibrio entre la oferta y la demanda. “La demanda de compra roza máximos históricos y continúa presionando con fuerza a una oferta disponible insuficiente para absorber ese interés”, explica la experta, que añade que “nunca antes la brecha entre oferta y demanda había sido tan acusada como ahora”.
La falta de oferta dispara los precios de la vivienda
Según Fotocasa, este desequilibrio entre oferta y demanda es “el principal responsable de los intensos incrementos interanuales”. La escasez de vivienda hace que aumente la competencia entre compradores, lo que supone que el encarecimiento de los precios se acelere.
A esto hay que sumar, tal y como recogen los expertos, el efecto de la financiación. Matos señala que “unos tipos hipotecarios especialmente atractivos durante el último año han reactivado con fuerza la compraventa de vivienda”, lo que provoca que haya más presión sobre los precios.
Fotocasa prevé una posible moderación después del verano
Pese a estos datos, desde Fotocasa prevén que, de cara a la segunda mitad del año, el ritmo de crecimiento podría empezar a moderarse siempre y cuando se produzca un cambio en la política monetaria y vuelvan a subir los tipos de interés. En este sentido, Isabel Schnabel, representante alemana en el directorio del Banco Central Europeo (BCE), se ha mostrado partidaria de que la institución acometa una subida de los tipos de interés en su próxima reunión, que tendrá lugar el próximo 11 de junio.
Si se da esta subida de tipos y, por tanto, se encarece la financiación, según explica Matos, “podría enfriar parte de la demanda y reducir la intensidad de las subidas”. Pese a ello, la experta advierte de que la evolución del mercado seguirá muy condicionada por “la grave escasez de oferta residencial”.