La buena senda que llevaba últimamente la economía española, con un “muy buen” 2025 en palabras de Carlos Cuerpo y un buen arranque también de 2026, acaba de recibir una mala noticia antes de acabar el verano, al menos en lo que se refiere a su confianza. Y es que el último informe elaborado por la Comisión Europea muestra que el indicador de sentimiento económico (ESI) de España bajó en agosto hasta situarse en los 102,1 puntos, frente a los 104,3 enteros registrados el mes anterior. Teniendo en cuenta este importante descenso, de 2,2 puntos, la confianza de nuestro país cae a su nivel más bajo desde agosto de 2025, poniendo fin a la tendencia positiva del último año.
La evolución de la confianza en España es más que preocupante si se compara con el comportamiento de las principales potencias de la Unión Europea, de las cuales nuestro país se ha desmarcado por completo en agosto. De hecho, la caída de 2,2 puntos sufrida por el indicador español de sentimiento económico se ha consolidado como el retroceso más fuerte de todo el mercado comunitario.
Mientras que en España el optimismo caía con fuerza, en el resto de grandes economías vecinas la tendencia fue de clara recuperación: la confianza mejoró de forma significativa en Francia con un repunte de 2,3 puntos, en Alemania creció un 1,3 e Italia sumó un 0,8 de optimismo. En el resto del bloque europeo, la confianza se mantuvo prácticamente estable en los Países Bajos con un leve descenso de 0,1 puntos, y únicamente Polonia registró una disminución moderada de 0,5 puntos.
La zona euro y el conjunto de la UE marcan su mejor dato del año
Teniendo en cuenta estos datos, la situación de España se separa bastante de la del resto de Europa, ya que en el resto de territorios las perspectivas de familias y empresas mejoran mes a mes. En el conjunto de la Unión Europea, el indicador de confianza económica de agosto escaló hasta los 98,2 puntos (frente a los 97,2 de julio), siendo este el mejor resultado desde febrero.
Por su parte, en la zona euro el sentimiento económico repuntó hasta alcanzar los 98,4 enteros (desde los 97,1 del mes pasado), su cota más elevada desde el pasado mes de enero. Según detallan los expertos de Bruselas, esta consolidación de la confianza en el área del euro responde, fundamentalmente, a un menor pesimismo en sectores clave de la actividad como la industria, el sector minorista, la construcción y los consumidores, acompañado de una consolidación del optimismo en el sector de los servicios. Un camino en el que España parece que se ha quedado algo atrás, viendo los últimos resultados de confianza.