Con solo un mes por delante para que finalice la campaña de la Renta, son muchos los trabajadores que aún no han presentado su declaración, aunque están a tiempo de solicitar el borrador. Rendir cuentas con Hacienda genera ciertas dudas a los contribuyentes, y en muchos casos entre los trabajadores circulan ciertas creencias, como la de que si se tiene más de un pagador, habrá que pagar mucho a la Agencia Tributaría al año siguiente, pero, ¿qué tiene esto de cierto?
El experto en nóminas y RRHH, José Plaza, de Product Compliance en PayFit, ha explicado en una entrevista a NoticiasTrabajo, que esto no siempre es así, y aunque “hay una leyenda urbana muy generalizada que es si cambias de trabajo te van a crujir”, realmente un cambio de trabajo no quiere decir que “Hacienda vaya a ir a por ti o te vaya a grabar o descontar más IRPF”. Entonces, ¿por qué existe esta creencia?
Cada empresa retiene en función de lo que va a pagar
Según explica plaza en la entrevista, el que cuando se tienen dos o más pagadores en un mismo ejercicio, la renta salga después a pagar, sucede porque cada empresa tiene la obligación de retener en función de lo que ella misma va a pagar, sin tener en cuenta lo percibido en el empleo anterior.
Para entenderlo mejor, el experto pone un ejemplo muy claro: si un empleado tiene un salario anual de 30.000 euros pero cambia de trabajo a mitad de año, en la primera empresa cobrará 15.000 euros de enero a junio y le retendrán en base a esa cantidad.
Al pasar a la segunda empresa de julio a diciembre, aunque el salario acordado siga siendo de 30.000 euros anuales, esta nueva compañía seguramente solo le retendrá en base a los 15.000 euros que le va a pagar, sin tener en cuenta lo que el empleado ya ha percibido antes. Esto puede provocar desajustes entre las retenciones del trabajador que después hacen que tenga que pagar en la declaración de la Renta.
Para evitarlo, Plaza recomienda que sea el propio empleado el que revise las retenciones que se le están aplicando, e incluso que haga una estimación anual para calcular el IRPF que le corresponda (puede hacerlo a través de la calculadora de Hacienda). En caso de que la nueva empresa esté aplicando un porcentaje menor al que debería, puede solicitar un porcentaje voluntario superior, ya que esta nunca puede negarse a subirlo.