Cada vez son más los españoles que se van al norte de Europa a trabajar en busca de unas mejores condiciones, mayor estabilidad y de mejores oportunidades también en temas como la vivienda o las prestaciones sociales. Desde enfermeras que se han ido a trabajar a Noruega hasta profesores como Juan Vicente, que está en Suecia disfrutando de unas mejores condiciones.
Uno de los sectores que más está sufriendo la marcha de los jóvenes españoles es la hostelería, que a pesar de ser uno de los principales motores turísticos y económicos de nuestro país, ya no atrae nada y poca gente quiere trabajar en él debido a suspésimas condiciones tanto salariales como de horarios. Así, casos como el de Jorge Saez, que prefiere trabajar de camarero en Noruega antes que en España, son ya muy comunes.
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Tal y como explicó Jorge en un video de su canal de TikTok (@jorgesaezmiota), la diferencia de sueldos en el sector hostelero entre España y Noruega es enorme. "En España, un camarero suele cobrar entre 1.100 y 1.300 euros con jornadas largas, turnos partidos con 40 horas a la semana o más", destaca.
Sin embargo, al cruzar las fronteras hacia el norte, la cosa cambia completamente. "En Noruega, un camarero está ganando unos 2.400 y 3.000 euros netos al mes", afirma el joven. Pero es que además de esto, hay que sumar unas condiciones de bienestar y conciliación envidiables, ya que "se trabajan unas 37,5 horas semanales, sin contar horas extras que se pagan".
El respeto absoluto por el tiempo del trabajador
Está claro que la hostelería noruega ofrece una serie de ventajas que ayudan a reducir los gastos mensuales de alimentación de cualquier empleado y que difícilmente se pueden comparar con España. Eso sí, el nivel de vida en los países escandinavos resulta especialmente elevado para los recién llegados, por lo que cualquier ahorro se vuelve vital, por lo que Jorge destacó un gran beneficio de su rutina diaria: "En muchos restaurantes, como en el mío, tienes la comida incluida".
Por otro lado, el joven descartó por completo que esta situación se deba a un sistema irreal o insostenible, sino más bien de una cultura nórdica que valora y remunera el esfuerzo ajeno como es debido. Para él la cuestión que lleva a tantos jóvenes a plantearse su futuro e irse a países como Noruega a trabajar está clara: "Y no es que aquí regalen el dinero, es que aquí el tiempo y el trabajo se pagan de la forma correcta".