La Iglesia no se libra: el Gobierno de España acuerda dos nuevos impuestos de los que estaba exenta

El Gobierno de España llega a un acuerdo con la Iglesia y obliga a esta a hacer frente a dos nuevos impuestos. Esto es lo que se pretende recaudar.

La Iglesia acepta la tributación de dos nuevos impuestos en Hacienda
Isabel Gómez

Tanto el Gobierno de España como la Iglesia llegan a un nuevo acuerdo para que la Santa Sede siga cumpliendo con sus obligaciones tributarias en Hacienda. Ahora, la Conferencia Episcopal Española (CEE) ha acordado junto al Ejecutivo el pago de dos nuevos impuestos de los que hasta ahora no tenía que rendir cuentas. 

Tras varias negociaciones entre el Ministerio de Presidencia, liderado por Félix Bolaños, y la principal administración eclesiástica, ahora está obligada a hacer frente a dos gravámenes: el de Contribuciones Especiales y el Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO).

Así, queda derogada la Orden Ministerial de 2001 del Ministerio de Economía y Hacienda, donde quedan regulados esos dos tipos de impuestos. La Iglesia continúa la senda de rebaja de privilegios de los que estuvo exenta desde hace muchos años.

El motivo de por qué la Iglesia tiene que pagar nuevos impuestos de los que estaba exenta

Esta decisión tomada desde la cartera de Presidencia está basada en la equiparación del régimen fiscal de la Santa Sede con entidades sin ánimo de lucro. Como apuntan desde el ministerio, “la voluntad compartida entre el Gobierno y la Conferencia Episcopal Española es la de igual el régimen fiscal de la Iglesia con las entidades sin libro, conforme al principio de no privilegio y no discriminación”.

Las palabras son de vital importancia porque la nueva obligación de tributar es esos dos impuestos, significa que “a partir de ahora, la Iglesia católica será tratada como cualquier entidad sin ánimo de lucro”, apuntó el ministro Bolaños en la rueda de prensa, donde explicó este nuevo escenario.

¿Cuánto tiene pensado recaudar el Gobierno de España?

Dicen que el patrimonio eclesiástico tanto en España como en el resto del mundo es incalculable, aunque se financie en cada ejercicio económico con una partida presupuestaria destinada en exclusiva a la Conferencia Episcopal. Sin embargo, Presidencia sí tiene claro lo que recaudará con los dos nuevos impuestos: 16 millones de euros que percibirán los ayuntamientos. 

“Con este acuerdo entre el Gobierno de España y la Santa Sede terminan los privilegios fiscales a la Iglesia en el pago de impuestos”, destaca Félix Bolaños. 

Tal y como muestran desde el diario Público, “parece una cantidad absolutamente mínima, dado que la Iglesia recauda más de 1.000 millones de euros al año, según contra en la última Memoria de Actividades de la Iglesia”.

A pesar de lo anterior, la medida no es tan severa como parece. A la CEE todavía le faltan algunas obligaciones fiscales para alienarse con otras entidades sin ánimo de lucro. Por el momento, continúa exenta del pago del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), el Impuesto de Sucesiones, Donaciones y Transmisiones Patrimoniales y el de Donaciones y Limosnas. Sí que paga el IVA desde el año 2007 tras la aprobación del Sistema de Asignación Tributaria.

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