El euro digital avanza en Bruselas como nueva alternativa europea para pagar

La propuesta plantea que esta nueva forma de pago emitida por el BCE complemente al efectivo, sea gratuita para los usuarios y pueda utilizarse también sin conexión a Internet.

Parlamento Europeo |Europa Press
Fecha de actualización:

La Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo ha dado luz verde a su posición favorable sobre el euro digital, una nueva forma electrónica de dinero emitida por el Banco Central Europeo (BCE), y que algunos econonístas ya han calificado como “peligrosísimo”. Y es que, según defiende la Eurocámara, la Unión Europea necesita una alternativa propia para los pagos electrónicos y reducir así su dependencia de proveedores no europeos como Visa o Mastercard.

El mandato aprobado por los eurodiputados, según recogen desde Europa Press, todavía deberá recibir el visto bueno del pleno del Parlamento Europeo antes de iniciar la negociación con los Estados miembro. En cualquier caso, la puesta en circulación del euro digital dependerá finalmente de la decisión que adopte el BCE.

En concreto, los europarlamentarios plantean que esta herramienta no sustituya al dinero en efectivo, sino que lo complemente. Por ello, defienden que pueda utilizarse tanto con conexión a Internet como sin ella, y que sus servicios básicos sean gratuitos para los ciudadanos.

Además, antes de su posible puesta en marcha, el BCE deberá completar el desarrollo técnico, realizar pruebas piloto y definir las normas de responsabilidad, especialmente en los pagos sin conexión.

El euro digital no sustituirá al efectivo

El ponente del informe, el eurodiputado Fernando Navarrete, ha defendido que esta medida busca proteger la libertad de los ciudadanos para elegir cómo pagar. Según ha señalado, el euro digital permitirá tener dinero del banco central en formato electrónico, pero “nunca” sustituirá al efectivo.

Los pagos en línea funcionarían mediante un sistema basado en cuentas, mientras que las operaciones sin conexión se realizarían directamente a través de dispositivos de almacenamiento local, funcionando incluso si se produce una interrupción de la red.

Servicios gratuitos y límites para evitar riesgos bancarios 

Los servicios básicos del euro digital serían gratuitos para los ciudadanos, incluyéndose la apertura de una cuenta, la gestión de fondos o el acceso a un medio de pago. En cambio, los comercios podrían asumir algunas comisiones, aunque la Eurocámara pide que no superen las que ya pagan por otros medios electrónicos.

La propuesta también fija límites a la cantidad de euro digital que cada persona podrá mantener, para evitar así una retirada masiva de depósitos que afecte a la estabilidad del sistema bancario. El umbral lo fijaría la Comisión Europea con las recomendaciones del BCE y se revisaría al menos cada dos años.

Además, esta nueva forma de dinero no generaría intereses ni tendría costes por el simple hecho de mantenerla, para evitar que se convierta en una alternativa de ahorro frente a los depósitos bancarios.

Más privacidad y obligación de aceptación en comercios 

La propuesta tambiénincluye garantías para proteger la privacidad de los usuarios. En este sentido, limita el tratamiento de datos personales a lo estrictamente necesario y establece que el BCE no pueda acceder a información que permita identificar a quienes utilicen el euro digital.

En la práctica, serían los bancos y otros proveedores autorizados quienes distribuirían esta nueva moneda entre los usuarios. Además, la mayoría de los comercios tendría que aceptarla, aunque habría excepciones para autónomos y pequeñas empresas que no admitan otros medios de pago digitales.

Otras noticias interesantes

Lo más leído

Últimas noticias