La subida de los sueldos negociados en la zona euro se ha moderado durante el segundo trimestre de 2026 y así, entre los meses de abril y junio, los incrementos pactados han frenado colocándose en el 2,44% respecto al mismo periodo de 2025 según los datos publicados por el Banco Central Europeo (BCE) desde donde alertaban, esta misma semana, de un más que probable aumento del coste de la vida de cara a 2027.
Este tanto por ciento indica una desaceleración frente al aumento interanual del 2,56% registrado en los tres primeros meses del año siendo el más bajo desde el tercer trimestre de 2025 cuando los sueldos negociados subieron un 1,95%.
Estos datos dan por sentado que las subidas salariales están lejanas aún a los niveles conseguidos en 2024 cuando crecieron un 5,55% en el tercer trimestre, siendo el dato más elevado de toda la serie histórica.
Los sueldos van a subir pero de manera moderada
El organismo que preside Christine Lagarde señala que los salarios negociados no van a abandonar la senda alcista creciendo un 2,3% durante 2026 e incluso colocándose en los tres primeros meses de 2027 en un 2,7%.
Son buenas noticias pero la presidenta del BCE no quiere lanzar mensajes de optimismo ya que ha señalado que tanto el rastreador salarial como las últimas encuestas realizadas apuntan a que el crecimiento continuará, sí, pero serán moderadas y afectarán a los trimestres más próximos.
La luz y los carburantes podrán guiar la inflación
A pesar de estos datos, el BCE recomienda estar pendiente de cómo evolucionan los precios tanto de la luz como de los carburantes. Esto es, del sector energético en su conjunto habida cuenta de la crisis mundial tras el conflicto de Oriente Próximo. Los últimos movimientos de Estados Unidos y la negativa de Irán a la apertura de Ormuz están provocando, de momento, un encarecimiento paulatino del barril de brent.
En el caso de que este alza en el coste de la energía se prolongue en el tiempo, podrá trasladarse al resto de precios y aquí sí tendría incidencia en la inflación y en las negociaciones salariales.
Debido a ello, Lagarde destaca y traslada a los Gobiernos la importancia de seguir pendientes de la intensidad y la duración de estas subidas, porque impactan directamente en factores tan importantes como los salarios e incluso, el empleo.
La evolución de estos sueldos es uno de los factores que el BCE va a tener en cuenta de cara a la próxima reunión en la que deberán decidir los siguientes pasos de la política monetaria, empezando por la consolidación de los tipos de interés o la posible subida de tipos en 25 puntos básicos que ya auguran los expertos.