Los autónomos ya no pueden más y exigen una subida específica de sus pensiones de jubilación de modo que se reduzca la brecha existente con las del Régimen General de la Seguridad Social. Porque los trabajadores por cuenta propia cobran 670 euros menos al mes en estas pensiones que los asalariados con una brecha que ya roza el 39%. Según los datos presentados por UPTA la pensión media de jubilación en el RETA (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos) es de 1.054 euros al mes, mientras que en el caso de los trabajadores por cuenta ajena sube a 1.724,11 euros.
Por eso, desde la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos se reclama al Gobierno y por ende a la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, que lleve a cabo una mejora “intensa y específica” de las pensiones del RETA que iguale ambas prestaciones.
Para UPTA, esta evolución se debe al crecimiento más acelerado de las bases de cotización y de las prestaciones entre los trabajadores por cuenta ajena. A juicio de esta organización, si no se llevan a cabo medidas específicas, la diferencia entre ambos regímenes continuará aumentando en los próximos años.
Pensiones inferiores al salario mínimo
El presidente de UPTA, Eduardo Abad, ha calificado de indigno que muchos autónomos se jubilen con ingresos menores al Salario Mínimo Interprofesional (SMI) que en 2026 es de 1.221 euros al mes en 14 pagas. No es justo, señala, tras décadas de actividad laboral. “Las cotizaciones del presente deben aumentarse de forma progresiva para garantizar prestaciones dignas”.
La reivindicación se produce en un momento de transformación del sistema de cotización de los autónomos. Desde 2023, España aplica un modelo gradual basado en ingresos reales, una reforma diseñada para aproximar las cuotas a los rendimientos efectivos de cada trabajador y corregir parte de las distorsiones históricas del RETA. Tradicionalmente, una amplia mayoría de autónomos ha optado por cotizar por la base mínima, lo que ha terminado traduciéndose en prestaciones de jubilación notablemente inferiores a las de los asalariados.
UPTA sostiene que la implantación del nuevo sistema debe ir acompañada de una política específica de mejora de las pensiones mínimas del RETA y de un incremento progresivo de las bases medias de cotización. La organización también reclama una revalorización más intensa de las prestaciones de los autónomos para evitar que miles de pensionistas continúen en una situación de “especial vulnerabilidad económica”.
Envejecimiento de los autónomos
La situación por la que atraviesa el colectivo de los trabajadores autónomos centra una vez más el debate sobre las políticas que está llevando a cabo la Seguridad Social. En este sentido, se destaca el envejecimiento progresivo de este colectivo y la alta presencia de carreras de cotización irregulares que incrementan la presión sobre un régimen caracterizado por prestaciones más bajas y menor cobertura.
La organización ha instado finalmente al Ejecutivo a convertir la reducción de esta brecha en una “prioridad política y social”. El objetivo, sostiene UPTA, pasa no solo por garantizar la sostenibilidad financiera del sistema, sino también por evitar que una parte creciente de los autónomos llegue a la jubilación con ingresos insuficientes para mantener un nivel de vida adecuado.