Oracle es una de las mayores empresas tecnológicas y de software del mundo, con una plantilla de 141.000 trabajadores al cierre de su último ejercicio, de los que 49.000 estaban en Estados Unidos (EEUU) y 92.000 repartidos por el resto del globo. Ahora, ha planteado un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) debido entre otros motivos, a la implantación de la Inteligencia Artificial (IA), igual que han hecho otras grandes empresas como Capgemini o la conocida Kings League de Piqué e Ibai Llanos.
Durante el último ejercicio fiscal, la empresa con sede en Austin (Texas) ha despedido a 21.000 empleados dentro de un marco de digitalización en el que la IA está jugando un papel principal. Los nuevos sistemas han entrado en el modelo de negocio y la gestión y la empresa ha avisado a los trabajadores de que esta reducción de plantilla sigue abierta y que podrían producirse más cambios.
“La adopción y el despliegue de tecnologías de IA a lo largo de nuestras operaciones han resultado y pueden seguir haciéndolo en reducciones de nuestra fuerza laboral”, ha asegurado esta empresa en el informe anual que ya está en poder de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, la SEC.
Lo que quiere decir, que los despidos están traduciéndose en buenos resultados en lo que tiene que ver con las ganancias y el funcionamiento del negocio de modo que no descartan que sigan aumentando.
Una plantilla de 141.000 trabajadores a jornada completa
La plantilla del gigante tecnológico, al cierre del último ejercicio fiscal, era de 141.000 empleados con contratos a jornada completa, lo que se traduce en un 13% menos de trabajadores que al comienzo del mismo cuando los números hablaban de 162.000 personas.
El ajuste se está llevando a cabo en las mismas proporciones tanto dentro como fuera de los Estados Unidos, con el 15% en este país y el 11,5% fuera de esas fronteras. A fecha 31 de mayo (la del último año fiscal) Oracle ha contabilizado varios gastos por reestructuración y otros conceptos de 1.606 millones de euros, unos 1.838 millones de dólares, frente a los 327 millones de euros (374 millones de dólares) del año anterior.
En el informe, la empresa asegura que estos conceptos incluyen los gastos en indemnizaciones por despido, coste por rescisión de contratos y otros de salida para mejorar la economía de la empresa de cara al futuro.