El Ministerio de Trabajo y Economía Social ha alertado sobre la crisis sanitaria y productiva que el exceso de tecnología está provocando en España. Durante el evento por el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, al que asistió ‘NoticiasTrabajo’, especialistas del Instituto Nacional de Seguridad y Salud (INSST) denunciaron que la transición digital ha instaurado un modelo laboral que elimina el apoyo humano, aísla a los trabajadores e impone un control algorítmico insostenible.
María Jesús Otero, jefa de la Unidad Técnica de psicosociología del INSST, dejó claro que “nunca hemos estado tan conectados, nunca hemos tenido tanto contacto en nuestra vida y esto no va a acompañado de un apoyo social de calidad”.
Lejos de fomentar la cohesión corporativa, el modelo actual destruye el trabajo en equipo: “Se describen situaciones donde el aislamiento en el trabajo es cada vez mayor”, sentenció. Y es que para Otero, las empresas están cometiendo un grave error de gestión al confundir la comunicación digital con el verdadero bienestar organizacional. “No confundamos contactos con relaciones, verdaderamente no son lo mismo”, aclaró.
“Se nos exige trabajar rápido y bien, pero son antónimos”
Esta falta de respaldo social se agrava con una sobrecarga de tareas y una cultura de inmediatez que muchas veces hunde la productividad. “Se nos exige trabajar rápido y bien, y muchas cosas no se pueden hacer rápido y bien. Es más, casi son antónimos”, afirmó Otero.
La especialista criticó que las políticas de desconexión digital de las compañías son “papel mojado”, si no se ajustan los objetivos productivos, ya que “lo más importante de la desconexión digital es que las condiciones de trabajo permitan desconectarme digitalmente”.

Este aislamiento alcanza cotas extremas en la economía de las plataformas. Adriá Todolí, profesor de la Universidad de Valencia y experto de la OIT, expuso cómo los repartidores y conductores operan en total soledad frente a un sistema automatizado.
“La inteligencia artificial toma decisiones, incluso de despido”, advirtió. Privados de compañeros y jefes humanos, tal y como detalla, los trabajadores quedan a merced de las valoraciones de los clientes. “Dejan de ser trabajadores y pasan a ser sirvientes”, apunta Todolí, quien recuerda la intensa presión que sufren los trabajadores al saber que, en aplicaciones como IBER, “con un 4,7 sobre 5, se desconecta”.
“Tenemos una vida laboral excesiva: exceso de horas, de mensajes…”
La crisis de la soledad digital castiga incluso al sector agropecuario. Iván Martínez del Cerro, técnico del INSST, relató cómo la implantación tecnológica ata a los agricultores a sus explotaciones las 24 horas del día. Hoy, “los dispositivos permiten controlar el estado del cultivo o del ganado a distancia, lo que hace que se esté siempre pendiente del campo”. Esta hiperconexión, sumada al tradicional "trabajo solitario" y a la asfixia burocrática, ha provocado que los datos sean "bastante significativos en cuanto a depresión y suicidios" en el entorno rural.
La digitalización exige un replanteamiento urgente. "Vivimos una vida laboral un tanto excesiva, exceso de horas, exceso de mensajes", reflexionó Otero. El desafío para la economía española será recuperar un equilibrio donde la eficiencia no dependa de sacrificar la salud mental ni las relaciones sociales de sus trabajadores.

