Oracle, una de las mayores empresas tecnológicas del mundo, anunciaba el mes pasado el despido de 21.000 trabajadores y el motivo que daba ante los medios de comunicación era la implantación de la Inteligencia Artificial. No son los únicos. Capgemini rescindirá el contrato de 748 trabajadores en España y Bruselas ya se está planteando la puesta en marcha de una renta básica universal ante el avance de esta herramienta en las empresas.
La paradoja aparece cuando, en casos como el de Ford, se prescinde de empleados, pero luego la productividad se ve afectada y deben contratarlos de nuevo. ¿Qué hacer entonces? La Generación Z (los trabajadores más jóvenes) lo tiene claro. En realidad, lo han tenido claro desde el principio y han comenzado con una oleada de reivindicaciones que coloca el trabajo manual, el de campo, como el imprescindible. Los motivos son simples. La Inteligencia Artificial no podrá sustituirlo, al menos de momento.
Se está viendo ya en Estados Unidos y en el resto del mundo. Cada vez son más los menores de 25 años que renuncian ‘de motu propio’ ir a la Universidad. Alojamiento, matrícula, dietas… mucho dinero para terminar en una oficina desarrollando unas funciones que en poco tiempo serán absorbidas por la IA. Un reportaje de BFM Business ha confirmado este punto de vista, alegando que esta nueva herramienta es uno de los principales factores de despido de las empresas.
Pero, por el contrario, siguen atrancándose las puertas, atascándose las tuberías y fundiéndose las bombillas. La demanda de electricistas, albañiles, cerrajeros o fontaneros, entre otros, sube como la espuma mientras van cayendo los empleos de oficina. Esto trae consecuencias directas, como, por ejemplo, que las empresas mutliservicios cada vez pagan mejor.
El 22% de los trabajadores considera que están a salvo de la IA
El informe de ADP señala que, entre los trabajadores de 27 a 39 años que emplean la IA diariamente, un 22% asegura que sus puestos se salvarán de desaparecer. Una lógica que aplasta la Gen Z con sus argumentos. Un electricista entrevistado por los economistas que elaboraron este informe, reconoce que siempre tendrá trabajo porque todo funciona con electricidad. “Si no estamos, el mundo se derrumba”.
Otra de las fuentes de creación de empleo que está en auge en los últimos años tiene que ver con los centros de datos. De hecho, recientemente la presidenta de la Comunidad de Madrid anunció uno de Ferrovial en Alcobendas. Estas instalaciones suelen generar miles de puestos de trabajo tanto en su fase de construcción como una vez puestas en marcha.
Como publica el departamento de Trabajo de los Estados Unidos, el sueldo medio de un electricista ha subido un 55% entre 2015 y 2025. Además, se benefician los fontaneros, porque “los edificios van a tener siempre tuberías”, ha señalado la coordinadora de Apex a elEconomista. “La IA nunca va a poder reemplazar estos empleos, los edificios siempre van a tener sistemas de soldadura, fontanería o electricidad”.

