Trabajar en uno de los mejores equipos de fútbol del mundo puede parecer una oportunidad profesional difícil de rechazar, pero también exige asumir jornadas, responsabilidades y niveles de presión que no siempre se conocen desde fuera. Así lo explica Juanjo Brau, exfisioterapeuta de Leo Messi y antiguo jefe de los servicios de fisioterapia y readaptación del FC Barcelona.
Durante una entrevista concedida para el canal de YouTube de Álex Vallés, Brau ha hablado sobre el coste personal que tuvo para él desarrollar su carrera en el fútbol de élite. El fisioterapeuta asegura que pasó más de dos décadas prácticamente sin disfrutar de fines de semana completos y que, durante algunos periodos, apenas pudo coger vacaciones.
“He juntado tres y cuatro años con solo 10 o 12 días de vacaciones entre todos”, explica. A eso añade que estuvo “22 años sin ningún fin de semana prácticamente entero”, debido a los partidos, los viajes, los entrenamientos y la necesidad de estar disponible ante cualquier lesión.
“El coste personal es muchísimo más alto”
Brau considera que el salario no compensa siempre el sacrificio que exige la profesión. Aunque no revela cuánto cobraba en el FC Barcelona, sí sostiene que los fisioterapeutas del fútbol profesional están, por lo general, mal pagados. “Normalmente se paga muy mal”, afirma.
Según explica, en muchos clubes todavía existe la sensación de que cualquier profesional puede desempeñar este trabajo y que, si una persona no acepta las condiciones, otra ocupará su puesto. El exfisioterapeuta de Messi cree que esta falta de reconocimiento no se corresponde con la responsabilidad que asumen estos trabajadores.
Una decisión sobre la recuperación de un jugador puede influir en su salud, en su carrera deportiva y también en los resultados económicos y deportivos del club. “El coste personal que pagas es muchísimo más alto que el coste económico que ganas”, señala Brau. En su caso, asegura que la carga de trabajo, los viajes y el alto grado de responsabilidad terminaron afectando a su salud.
Necesitó ayuda médica para seguir trabajando
La presión aumentó especialmente durante sus años al lado de Leo Messi. Brau recuerda que no solo tenía que tratar al jugador, sino también gestionar las expectativas del cuerpo técnico, del club y del resto de la plantilla. Según relata, la presencia de Messi cambiaba incluso el estado de ánimo del equipo. Algunos jugadores le preguntaban durante la semana si el argentino estaría disponible para el siguiente partido, porque sabían que jugar con él aumentaba las posibilidades de ganar.
Brau reconoce que vivió esa etapa con una enorme implicación personal. “Mi profesión la he llevado, a veces para mal para mi salud, al extremo máximo”, explica. El desgaste fue tan elevado que terminó necesitando ayuda médica para poder continuar durante sus últimos años en el Barcelona.
“Sin la ayuda médica pienso que hubiera acabado mal”, admite. Esta experiencia le ha llevado a defender que los profesionales que trabajan en los servicios médicos de los grandes clubes deberían estar mucho más protegidos.
Reclama un salario mínimo para los fisioterapeutas
Brau también plantea la necesidad de crear una asociación profesional que establezca unas condiciones mínimas para los fisioterapeutas que trabajan en el fútbol. Su propuesta sería similar a la protección que reciben los futbolistas a través de sus asociaciones profesionales. De esta forma, los clubes podrían pagar más si lo consideran oportuno, pero tendrían que respetar un salario mínimo según la categoría.
“Si tú quieres un fisio de Primera División, el mínimo que tiene que cobrar es este. El máximo, lo que te dé la gana”, defiende. Según explica, ese mismo sistema podría aplicarse en Segunda División y en Primera Federación.
La reivindicación no se limita al sueldo. Brau asegura que también ha trabajado en estadios de Primera División donde las camillas estaban en malas condiciones y se movían durante el tratamiento, una situación que considera una falta de respeto hacia la profesión.
De masajista a jefe de fisioterapia del Barcelona
Juanjo Brau comenzó su carrera como masajista, pero más adelante decidió estudiar Fisioterapia porque entendió que necesitaba una titulación y una mayor formación para seguir progresando dentro del fútbol profesional. Reconoce que llegó al FC Barcelona sin contar con un currículum que, por sí solo, justificara su incorporación. “Por currículum no hubiera llegado”, admite. Sin embargo, varias personas confiaron en él y le dieron la oportunidad de demostrar su capacidad.
Con el tiempo, pasó a dirigir los servicios de fisioterapia y readaptación del club. Durante esa etapa impulsó la formación interna de los profesionales y participó en la creación de una estructura común para las diferentes secciones del Barcelona. También fue una de las personas más cercanas a Messi durante sus procesos de recuperación. El argentino, según Brau, cambió por completo su carrera profesional y elevó la responsabilidad de su trabajo.
“Ahora mi proyecto es trabajar y vivir”
Después de dejar el primer equipo del Barcelona, Brau decidió cambiar su forma de afrontar el trabajo. Actualmente colabora con deportistas profesionales, participa en proyectos formativos y desarrolla su actividad en el ámbito privado, pero evita el nivel de dedicación que le exigía el fútbol de élite.
Asegura que su prioridad es recuperar el tiempo personal y familiar que perdió durante décadas. “Mi proyecto más importante ahora es trabajar y vivir”, afirma. El fisioterapeuta explica que ahora puede disponer de los fines de semana, salir a cenar con amigos y pasar más tiempo con su familia.
No reniega de su etapa en el Barcelona, pero tampoco se plantea volver a trabajar en un equipo de élite. Cuando Álex Vallés le pregunta directamente si regresaría al Barça o aceptaría una oferta de otro gran club, su respuesta es rotunda: “No”.

