A veces un golpe de suerte, como la lotería puede hacer que la vida cambie al ingresar miles de euros en la cuenta corriente. Es lo que le ha pasado a un hombre en Dinamarca, que compró una caja de porcelana por 66 euros para venderla en su pequeño negocio de antigüedades pero ahora ha descubierto que su valor real es de más de 107.000 euros. ¿Por qué? Porque en su interior había un plato de la conocida serie Flora Danica, que en el siglo XVIII se regalaba a los reyes y nobleza.
El comerciante pagó 500 coronas danesas, unos 66 euros aproximadamente por una caja modesta en Ribe y al abrirla encontró un plato con un borde dorado y una inscripción en latín que era el nombre de una planta. Esto fue decisivo para determinar primero, que era original, y segundo su alto valor. Com publica el medio danés Focus, cuando el comerciante empezó a sospechar de que podría sacar miles de euros por ese plato, acudió a Brigitte Hald, una experta en antigüedades que vivía en Copenhague.
Ella comparó el plato con algunos que tenía documentados en diferentes archivos, concluyendo que era de la primera mitad del siglo XIX y que se podría vender por más de 800.000 coronas danesas (unos 107.000 euros). “Dado el estado en que se encuentra, la procedencia y la alta calidad artística, no es descabellado pedir este precio”, le explicó al propietario.

El propietario tendrá que decidir qué hace con su ‘tesoro’
Ahora, el propietario debe decidir si subasta la pieza, la cede a un museo o la vende a un particular. Más allá de que valga 107.000 euros, el hallazgo muestra la importancia de un mercado en el que son determinantes la conservación, procedencia y autenticidad.
La pieza se encuentra guardada en una caja ignífga en la conocida tienda Montbutikken, donde está a salvo de cualquier peligro que pudiera destruirla. Como informa el medio antes citado, muchos compradores se están poniendo en contacto con este hombre que ha preferido mantenerse en el anonimato, para valorar posibles opciones de compra.
En los últimos años, muchos se están interesando de nuevo por el mercado del coleccionismo, especialmente por objetos del día a día que cobran valor con el paso de los años. Por ejemplo, los muebles de principios del siglo XX, las primeras ediciones literarios de algún libro o los llamados artículos de lujo ‘vintage’.
En estos últimos es donde se encuentran las porcelanas porque hay de muchos tipos aunque las más valiosas suelen ser las Meissen, Rosenthal o Hutschenreuther, que siguen manteniendo cotizaciones altas. Gracias a este hallazgo, se sabe que hay piezas muy valiosas que permanecen ocultas a la espera de ser encontradas.

