Donald Trump ha criticado duramente a España por ser un aliado “terrible” y asegura que ha ordenado “cortar todo el comercio” con el país después de que el Gobierno de Pedro Sánchez se negara a autorizar el uso de las bases de Rota y Morón para una ofensiva contra Irán. El presidente estadounidense ha puesto en duda el compromiso de España tanto con Washington como con la OTAN, debido también al rechazo de España a subir el gasto en defensa del pasado verano.
Las declaraciones, realizadas desde el Despacho Oval tras reunirse con el canciller alemán, Friedrich Merz, suponen una de las mayores tensiones diplomáticas entre ambos países en los últimos años. Trump reprochó al Ejecutivo español su negativa a facilitar las instalaciones militares estadounidenses en suelo español para una operación en Oriente Próximo.
“España está siendo terrible, he pedido cortar todos los acuerdos con España”, afirmó el mandatario. Trump tachó de “poco amistosa” la postura del Gobierno y añadió: “Vamos a cortar todo el comercio”. Incluso llegó a asegurar que su Administración “no quiere tener nada con España” y que tiene “el derecho de cesar mañana, u hoy, todo lo que tiene que ver con España”.
El gasto en defensa fue el inicio de las tensiones
El presidente estadounidense vinculó además el desacuerdo a la política de defensa española. “No tiene un gran liderazgo, es el único aliado de la OTAN que no acordó llegar al 5% y de hecho no pagan ni siquiera el 2%”, afeó, en referencia a los compromisos de gasto militar. En la misma comparecencia, el canciller Merz insistió en que los aliados tratan de “convencer” a España para que eleve su inversión en defensa hasta el 3% o el 3,5% del PIB, en línea con los acuerdos alcanzados en el seno de la Alianza Atlántica. Aunque esto choca con el techo de gasto en defensa acordado entre Pedro Sánchez y la OTAN, del 2,1% del PIB.
Las palabras de Trump abren varios frentes. En primer lugar, el estrictamente militar. Las bases de Rota (Cádiz) y Morón (Sevilla) operan en virtud de los acuerdos bilaterales de cooperación en materia de defensa entre España y Estados Unidos. Aunque albergan contingentes y medios estadounidenses, se encuentran bajo soberanía española, lo que explica la negativa del Ejecutivo a autorizar su uso para una acción concreta.
Trump amenaza con “hacer embargos” a España
En segundo término, el económico. Estados Unidos es uno de los principales socios comerciales de España fuera de la Unión Europea. Una eventual ruptura o imposición de embargos, como sugirió Trump al afirmar que podría “hacer embargos sobre todo lo que tiene que ver con España”, tendría consecuencias relevantes para sectores como el agroalimentario, la automoción o los bienes de equipo. No obstante, el presidente estadounidense no detalló qué medidas concretas ha ordenado ni en qué plazos podrían aplicarse.
Queda por conocer la respuesta formal del Gobierno español y si la amenaza se traducirá en decisiones ejecutivas o en una estrategia de presión política en el marco de la OTAN. También está por ver el margen real de maniobra de la Casa Blanca para adoptar represalias comerciales unilaterales contra un Estado miembro de la Unión Europea, lo que previsiblemente implicaría una respuesta coordinada de Bruselas.
Más allá del choque puntual, el episodio se inscribe en un contexto de creciente tensión en la Alianza Atlántica en torno al reparto del esfuerzo en defensa y al posicionamiento ante la escalada en Oriente Próximo. La negativa española a implicarse en la operación contra Irán, y la contundente reacción de Washington, evidencian hasta qué punto la política de seguridad se ha convertido en un factor central de la agenda diplomática y económica transatlántica.

