Según la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM), en España faltan unos 30.000 conductores de transporte de mercancías. Los motivos son bajos salarios, el esfuerzo de tener que estar en lo alto de un camión durante muchas horas al día y encima si eres camionero internacional, estar fuera de casa durante días o semanas.
Aunque pueda parecer que no se gana siendo transportista, lo cierto es que no siempre es así. Este es el caso de Marc, conocido en las redes sociales como 'Traginer de la Tona', quien lleva más de 23 años dedicándose a este sector.
En una entrevista para el canal de YouTube Rutas de Éxito, ha explicado qué supone subirse a la cabina de un camión frigorífico, desmintiendo los típicos clichés, las falsas promesas o las quejas de algunos compañeros.
Aunque en la entrevista se aborda gran variedad de temas, lo cierto es que hay una pregunta que es la que más suscita interés. ¿Cuánto cobra realmente un camionero internacional en la actualidad? Marc explica que “en el internacional ahora mismo está ganando entre los 3.000 y los 4.000”.
Ahora, ganar esta nómina no es fácil, pues apunta que “hay que currárselo. Nadie te regala nada. Te digo, está entre los 3.000 y los 4.000. Habrá quien gane 3.200, 3.500, 3.600, 3.800 y algunos ganan los 4.000. Tírate tres semanas fuera de casa, ¿eh? Nadie te regala nada”.
Para cobrar esa nómina hay un esfuerzo físico y mental. “Cada hora es oro. Lo importante de esto es saber trabajar con el disco, con el tacógrafo”, confiesa.
Por otro lado, el trabajo de camionero no tiene delimitada una jornada laboral con horas fijas, pues trabaja según la demanda, por lo que no hay ni fines de semana ni festivos. “Yo me voy mañana domingo y a las 7 de la mañana arranco para Italia”, explica.
Explica que el sueldo es alto, pero más alto es el precio de estar lejos de tu familia. “La familia, mis hijos. Es lo que más… Te pierdes muchas cosas”.
Esa distancia al final acaba pasando factura. “Yo me separé, estuve 17 años con mi ex y dejé el camión y me separé. Ha sido difícil, ha sido difícil, pero lo hemos salvado”, relata el transportista.
Al final, el estrés y la soledad acaban afectando a la salud mental. “Yo lloro en el camión eh, por mis hijos, por mi madre…”.
A pesar de las dificultades, Marc cree que para ser camionero hay que tener vocación. La está en que no se puede aguantar este ritmo y esta presión psicológica si la única motivación es la nómina a fin de mes.
“Sobre todo, lo que quiero dar a entender es que, al que se quiera ser camionero y hacer internacional o nacional, esto te tiene que gustar, te tiene que apasionar. No lo hagas por dinero”.

