Manuel tiene poco más de 30 años, pero a sus 20 consiguió adquirir una vivienda de protección oficial (VPO) en Entrenúcleos, Sevilla, tras un proceso de ahorro e inversión que inició en 2022.
En un mercado inmobiliario extremadamente tensionado, Manuel ha conseguido lo que muchos sueñan: tener un piso propio. Según cuenta en sus redes sociales, el proceso no ha sido nada fácil, ya que ha tenido que llevar una estricta planificación financiera y un control totalmente milimétrico de cada gasto durante al menos dos años completos.
"Durante dos años he estado apretado"
El coste inicial de la vivienda fue de 119.100 euros. Al tratarse de una VPO, el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) aplicado es del 4% en lugar del 10% habitual de la vivienda libre, lo que situó el precio final en 123.864 euros. Eso sí, tuvo que desembolsar el dinero en varias etapas para cumplir con las exigencias de la promotora y del banco.
“Comprarse un piso nuevo con 20 años es posible, pero hay que hacer bien las cuentas", explica Manuel. Los pagos se estructuraron de la siguiente manera:
- Mayo de 2022: 3.000 euros en concepto de reserva.
- Marzo de 2023: 7.400 euros al firmar el contrato, completando los 10.400 euros de la entrada con IVA.
- Abono del 20% requerido por el banco: 24.700 euros pagados en 25 mensualidades de 575 euros.
"Para poder firmar la hipoteca tienes que abonar el 20% de la vivienda. Lo he pagado en unas 25 mensualidades de aproximadamente unos 575. O sea, que durante 2 años he estado apretado, ¿no?", detalla el joven. Tras sumar 2.000 euros en reformas y liquidar el IVA pendiente, Manuel se encuentra actualmente en la fase final del proceso: "Estoy en el proceso de buscar hipoteca para cubrir esos más de 95.000 €".
Un mercado inmobiliario con precios récord y falta de oferta
El caso de Manuel representa una excepción en una situación tan crítica para los españoles como es la vivienda. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) y del Banco de España, el precio de la vivienda usada registra una media de 2.150 euros por metro cuadrado, tras experimentar un encarecimiento de entre el 7% y el 9% en el último año.
Las tensiones de precios son especialmente graves en tres comunidades autónomas: Islas Baleares, Madrid y País Vasco, donde las cifras llegan a aumentar hasta rozar los 4.400 euros por metro cuadrado.
Los organismos reguladores señalan que este incremento responde a un desajuste entre la oferta y la demanda. Aunque en España se constituyen cada año unos 250.000 nuevos hogares, el ritmo de construcción de nuevas viviendas se limita a 90.000 unidades durante el mismo tiempo.
Este déficit de 150.000 inmuebles, sumado a la presión de los inversores que adquieren pisos al contado para el mercado turístico, reduce las opciones de compra tanto de los jóvenes como de familias e incluso, en los casos más alarmantes, de jubilados que con su propia pensión no pueden ni alquilar una vivienda para ellos.
Los obstáculos que frenan el acceso a la vivienda
La media de edad para emanciparse en España supera ya los 30 años. Los menores de esta franja de edad se enfrentan a no poder ahorrar un porcentaje adecuado para comprar un piso o destinar más del 40% de sus salarios al alquiler, lo que impide reducir el dinero para la entrada de una hipoteca. A todo ello se suma un punto más: los salarios reducidos.
Se estima que el sueldo medio de los jóvenes menores de 30 años se sitúa en unos 1.300 euros netos mensuales. Dado que la banca estipula que la cuota hipotecaria no debe exceder el 35% de los ingresos netos del solicitante, la mayoría de los perfiles juveniles queda excluida del mercado crediticio actual.

