Las arcas públicas de la Seguridad Social tendrán un sobrecoste de 17.935 millones de euros para costear la reforma del subsidio para mayores de 52 años que paga el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). Esta cuantía está destinada al abono de los años comprendidos entre 2019 y 2030 suponiendo un gasto adicional para el SEPE de 1.818 millones de euros en 2030 debido al aumento de la prestación (480 euros al mes una vez que se ha agotado el paro) y a que hay un elevado número de perceptores.
Los datos los ha hecho públicos Fedea (Fundación de Estudios de Economía Aplicada) gracias a un informe elaborado por Fernando Pinto, Carlos Garcimartín y Miguel Ángel García donde aparece que la reforma de 2019 hizo aumentar el número de parados cobrando el subsidio a más de 300.000, y esto trajo consigo un aumento en el gasto público.
El estudio apunta a que la reforma que se desarrolló en 2019 para dar un giro a los cambios introducidos en 2012, bajó la edad de acceso de 55 a 52 años, cambiando la evaluación de las rentas a individual en vez de familiar, extendiendo la ayuda hasta que se cumpla la edad de jubilación e incrementando la cotización por contingencias comunes del 100% al 125% del Salario Mínimo Interprofesional (SMI).
En 2030 habrá 529.880 cobrando el subsidio para mayores de 52 años
Los autores del documento señalan que se espera que en el año 2030 haya 315.718 personas cobrando el subsidio para mayores de 52 años, derivado del cambio en los requisitos. De modo que sumando estos a los ya existentes habría 529.880 perceptores frente a los 214.163 que se han estimado en caso de que no se hubiera aplicado la reforma.
Se han empleado datos reales del Instituto Nacional de Estadística (INE) y del SEPE, basando el trabajo en un modelo dinámico de series temporales (2005-2025). El coste de la reforma que se puso en marcha en 2019 supondrá un coste para el SEPE de 1.818 millones de euros en 2030. La cifra se consigue tras multiplicar el volumen de perceptores adicionales que se genera gracias a estos cambios por el coste nominal por persona de la ayuda.
El aumento en el número de perceptores desde la reforma de 2019 fue de 63.586 durante ese año a los que se espera conseguir en 2030 que es de 315.718. Por eso, el SEPE tendrá más gasto porque deberá abonar un número superior de subsidios, cifrando este sobrecoste entre 400,50 millones de euros en 2019 y 1.181.50 millones de euros en 2030 (0,2% del PIB). En el periodo 2026 - 2030 la tasa de desempleo se mantuvo fija y las previsiones poblacionales del INE estables. Aún así, se aplicó una subida del 2% al importe del subsidio debido a la subida de tipos del BCE.
El gasto futuro en pensiones de la Seguridad Social por la reforma del subsidio será de 9.456 millones
Fedea hace referencia también al gasto futuro en pensiones de la Seguridad Social derivados de la reforma del subsidio en 2019 y alegria que será de 9.456 millones entre los años 2019 y 2030. Aumentan las bases de cotización que el SEPE paga por el parado del 100% al 125% del SMI y por tanto la pensión inicial de los beneficiarios subirá un 4,72%.
Para conseguir este valor, los investigadores han tomado el promedio de perceptores del subsidio en el periodo analizado que es de 432.520 personas estimando que se cobrará durante una media de 8 años de los 15 posibles. La base reguladora la han elaborado como mezcla de esos 8 años de subsidio con 17 de cotización bajo el sueldo medio en España.
Aplicando la tasa de reposición media de Anging Report (77,2%) se ha determinado el flujo de la pensión de jubilación anual sobre una esperanza de vida después de la retirada laboral de 21,68 años como media.
Dificultades para conseguir trabajo a partir de los 50 años
En el caso de que no estuvieran cobrando el subsidio para mayores de 52 años, los beneficiarios estarían trabajando en precario, probablemente cobrando el SMI debido a los problemas para conseguir trabajo pasada esa edad. Cuando se pasa de la prestación por desempleo al subsidio por desempleo, la Seguridad Social deja de cobrar las cotizaciones que suponen del empleo real que según Fedea son de 8.479 millones de euros.
Esta cifra se obtiene calculando la cuota anual por trabajador (tomando como referencia el SMI) multiplicando por el promedio de personas a lo largo de 8 años, que es la permanencia estimada. Ahora, llegarán más pensiones en un futuro (9.456 millones) y los ingresos que se dejan de cobrar (8.479 millones) darán como resultado el impacto total de 17.935 millones de euros que tendrá que costear la Seguridad Social.
Una planificación presupuestaria específica
Ahora que el Gobierno está preparando los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2027, se espera que el grueso de este esfuerzo fiscal vaya contemplado en una partida explícita.
“Las nuevas condiciones de acceso y percepción del subsidio lo han convertido en una figura híbrida, a medio camino entre una renta de sustitución (muy modesta si no hay rentas adicionales en la unidad familiar) y una prestación de carácter previsional, al incidir significativamente sobre la pensión futura del beneficiario”, resaltan desde Fedea que también encuentra problemas de equidad al no tener en cuenta la renta de la unidad familiar, al mismo tiempo que reduce los incentivos para la reincorporación al mercado laboral.

