El Parlamento Europeo ha dado luz verde a la reforma del Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización para ampliar su alcance y permitir que también puedan beneficiarse de sus ayudas los trabajadores en riesgo de perder su empleo. Hasta ahora, este instrumento estaba dirigido principalmente a personas ya despedidas, pero la nueva normativa introduce un enfoque preventivo.
Con esta modificación, las empresas en proceso de reestructuración podrán solicitar apoyo para sus empleados antes de que se produzcan los despidos, con el objetivo de facilitar su transición hacia nuevos puestos de trabajo. El fondo financiará medidas como formación, recualificación profesional, orientación laboral o apoyo en la búsqueda de empleo.
Además, la reforma amplía el ámbito de aplicación a trabajadores de empresas proveedoras o de otras compañías de la misma cadena de producción que puedan verse afectadas indirectamente por los recortes, una de las principales novedades del texto.
Amplio respaldo en el Parlamento Europeo para acelerar el acceso a ayudas
El nuevo marco introduce mejoras para acelerar el acceso a las ayudas. Entre ellas, se establece un plazo máximo de 14 semanas para presentar solicitudes desde que se comunican los despidos previstos a las autoridades, así como la posibilidad de fraccionar los pagos.
Asimismo, se reservará parte del presupuesto anual del fondo para situaciones de despido inminente, con un límite de financiación por solicitud, con el objetivo de reforzar su capacidad de respuesta ante procesos de reestructuración.
La reforma ha sido aprobada en el pleno de la Eurocámara con 566 votos a favor, 67 en contra y 26 abstenciones, lo que refleja un amplio respaldo político.
El texto deberá ser adoptado formalmente por el Consejo antes de su entrada en vigor, tras lo cual se aplicarán las nuevas medidas destinadas a mejorar la protección de los trabajadores en situaciones de cambio económico.