La llegada de las altas temperaturas vuelve a situar el consumo energético de los hogares en el centro de las preocupaciones de muchas familias. El uso intensivo del aire acondicionado durante los meses de verano incrementa la factura, sobre todo en aquellas zonas donde el calor obliga a mantener los sistemas de refrigeración en funcionamiento durante la mayor parte del día.
Ante ello, Manuel Amate, técnico especialista en electricidad, telecomunicaciones y energías renovables, ha ofrecido una serie de recomendaciones orientadas a reducir el consumo sin que suponga pasar calor.
Según ha explicado en el programa ‘Más Vale Tarde’ de La Sexta, la temperatura más adecuada para el aire acondicionado se sitúa “entre los 26 y los 28 grados centígrados”, una referencia que puede variar en función de las características y necesidades de cada persona.
Cómo usar el aire acondicionado para gastar menos
Además, advierte de los riesgos asociados a los cambios bruscos de temperatura entre el interior y el exterior de las viviendas, ya que, programar el aire acondicionado a temperaturas excesivamente bajas puede provocar el denominado choque térmico y aumentar de forma innecesaria el gasto.
En este sentido, ha asegurado que “en modo automático, cuando la temperatura exterior es altísima, te va a echar frío”, y cuando el calor en las noches de verano impide el descanso, recomienda utilizar el modo noche de los equipos para optimizar el consumo.
Sin embargo, la opción más eficiente desde el punto de vista energético es prescindir del aire acondicionado siempre que las condiciones lo permitan. “Si podemos prescindir del aire acondicionado, muchísimo mejor”, ha advertido, ya que “un ventilador consume diez veces menos”.
La orientación de la vivienda también desempeña un papel clave en cuanto al calor que recibe, ya que ciertas estancias de la casa que estén más expuestas, pueden favorecer corrientes de aire naturales que contribuyan a refrescar el interior sin necesidad de recurrir al aire acondicionado o al ventilador.
Limpieza del aparato y hábitos para reducir el calor en casa
Entre las medidas de mantenimiento, Manuel también ha hecho hincapié en la limpieza periódica de los filtros del aire acondicionado. Según ha explicado, la acumulación de suciedad dificulta el funcionamiento del aparato, reduce su eficiencia y obliga a realizar un mayor esfuerzo para alcanzar la temperatura deseada. “Todo el aire pasa por ese filtro; cuanto más limpio esté, más salubridad habrá en ese entorno”, ha asegurado. Por lo que, un mantenimiento adecuado contribuye tanto al ahorro energético, como a la prolongación de la vida útil del aparato.
El experto también ha aconsejado acerca de adoptar hábitos que eviten la generación adicional de calor dentro de la vivienda, como reducir el uso del horno y optar por comidas más sencillas durante los meses de verano. “Así no tienes que encender ningún dispositivo electrónico que, al final, encarece la factura de la luz”, señala.
Temperatura ideal de la nevera para ahorrar
Respecto a los equipos de refrigeración de alimentos, Manuel recomienda mantener el frigorífico “entre los 3 y los 7 grados centígrados”, mientras que el congelador debería situarse “entre los -16 y los -18 grados”. Aunque recuerda que el frigorífico es uno de los electrodomésticos que más consume debido a su funcionamiento continuo, matiza que puede desconectarse durante los periodos vacacionales siempre que permanezca completamente vacío y acondicionado para evitar problemas de humedad o malos olores.

