Las ayudas de la PAC (Política Agraria Común) están demostrando su eficacia a la hora de orientar al sector hacia la rentabilidad y la eficiencia, como aseguró hace unos días el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas. Ahora, la intención es que su utilidad vaya más allá y que tenga un enfoque ambicioso a la hora de garantizar el relevo generacional en el campo, favoreciendo la creación de empleo en el medio rural.
Ha sido la secretaria de Estado de Agricultura y Alimentación, Begoña García Bernal, quien ha defendido que en sector agrario tenga un futuro basado en la entrada de jóvenes, mujeres y nuevas familias en este campo de modo que puedan emprender y desarrollar un proyecto de vida en los pueblos. Durante la reunión ministerial sobre Agricultura y Demografía de los Estados mediterráneos y el sur de la UE que ha tenido lugar en Zadar (Croacia), García Bernal ha señalado que España prevé destinar el 10% de las ayudas de la PAC al relevo generacional.
Esto consiste en facilitar la incorporación de los jóvenes al mercado laboral en el sector agrícola dentro de un contexto que está marcado por el envejecimiento de la actual plantilla y los problemas para conseguir o adquirir tierras.
García Bernal ha ejemplificado con algunas propuestas que ya están desarrollándose en esta línea, como por ejemplo el programa Cultiva, la plataforma Tierra Joven o la Ley de Agricultura Familiar, todas ellas enfocadas al emprendimiento en la llamada ‘España vaciada’ gracias al acceso adecuado a herramientas de formación o financiación.
Crear empleo y fijar población en los pequeños municipios
Con la puesta en marcha de este plan, el Gobierno defiende el relevo generacional que no puede abordarse como una cuestión agraria sino como una política de empleo y de lucha contra la despoblación. Por eso ha pedido que se vinculen las políticas del campo con otras como la vivienda, la conectividad, los servicios públicos o el desarrollo territorial.
Ha explicado el fuerte potencial del programa Leader, que es una herramienta para conseguir atraer población, generar empleo y dar vida al entorno rural analizando lo que necesita cada territorio. Permite el impulso de nuevos proyectos locales así como el apoyo a iniciativas empresariales que desemboquen en mejor empleo en las zonas rurales.
“No son un problema, sino una parte esencial de la solución para la cohesión, sostenibilidad y equilibrio territorial”, ha asegurado. Algo que se espera, llegue a la futura PAC que tendrá más recursos para que el campo no sólo se centre en la actividad agraria sino que se abra al empleo, emprendimiento y desarrollo profesional.

