El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, regresa a los focos de la actualidad por una entrevista que ha concedido a Europa Press en la que carga duramente contra las empresas Iryo y Ouigo. Acusa a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMV) de dar luz verde a que estas dos compañías “parasiten” la infraestructura industrial que ha construido Renfe.
Puente ha asegurado que considera “inaceptable” que este organismo obligue al operador ferroviario español a permitir que sus competidores empleen sus talleres para realizar labores de mantenimiento en sus trenes. Y ha anunciado que, por parte de Renfe, se está preparando una respuesta jurídica para llevar esta acción ante la Justicia.
“Cuando los liberales se ponen en plan liberal, deberían serlo con todas las consecuencias”, ha asegurado. Puente dice que las empresas que estén operando en España deberían invertir para tener sus propias instalaciones o llevar sus trenes a otros países para realizar el mantenimiento como sucede, por ejemplo, con los convoyes de Renfe que operan en Francia.
“No pueden pretender que sean sus competidores los que mantengan sus trenes”, ha sentenciado tajante.
Renfe apelará la decisión de la CNMC
Óscar Puente ha dejado claro que Renfe está llevando a cabo importantes inversiones industriales pensando en mantener su propia flota y no la de empresas que son competencia directa. Por eso, se están “armando jurídicamente” para llevar ante los tribunales esta resolución de la CNMC.
Además ha reafirmado su postura ante la liberalización ferroviaria señalando que “es tramposo e irreal”. El titular de la cartera de Transportes ha remarcado que la competencia en la alta velocidad no es entre empresas privadas sino que en este caso, están participadas por diferentes Estados. Esto es, que Renfe es española, Ouigo está dentro de la francesa SNCF e Iryo está participada por la italiana Trenitalia.
Estas empresas pueden mantener los precios bajos y operar en situación de pérdida porque cuentan con la ayuda financiera del Gobierno del país al que pertenecen. Ahora, con la liberalización, se reduce el coste de los billetes y por ende aumenta la oferta.
Pero avisa de que el sistema ha pasado de contar con una empresa que ganaba 150 millones anuales a tener tres operadores que acumulan pérdidas de 230 millones de euros. Ese dinero que tenía Renfe como beneficios era para financiar otros servicios públicos y ahora, señala, estos recursos salen directamente de los impuestos.
Flixbus está “distorsionando” el modelo
El ministro ha rechazado otra de las recomendaciones de la CNMV que era la de abrir a la competencia las rutas de autobús de más de 100 kilómetros. Estas líneas son las más rentables y los trayectos deficitarios seguirían siendo responsabilidad del Estado. Este sistema concesional permite que se combinen las rutas rentables con las deficitarias de modo que se garantice el transporte en los municipios rurales.
España cuenta con aproximadamente 8.000 localidades y según el ministro, no hay una red ferroviaria que pueda conectarlos a todos. Ha aprovechado la entrevista para señalar directamente a la empresas alemana Flixbus por hacer “trampas” mediante el cabotaje ya que reclama poder transportar pasajeros entre dos ciudades españolas aprovechando la ruta internacional algo que a día de hoy no está permitido.
Esta posibilidad perjudica a las empresas que están explotando las líneas nacionales mediante una concesión del Estado. “Vender la idea de que haces una ruta desde Lisboa a una localidad alemana perdida no se sabe dónde y que aprovechando eso hagas Madrid Zaragoza es hacer trampa y distorsionar el modelo de nuestro país”.
Pautas comunes en todos los puertos
En lo referente a las áreas portuarias, el ministro señala que el Gobierno está trabajando con la organización marítima internacional de modo que se establezcan unas exigencias medioambientales comunes en todos los puertos. El objeto es evitar que los países ajenos a la UE capten tráfico al no aplicar las tasas equivalentes por las emisiones contaminantes.
Puente ha asegurado que este acuerdo ha estado cerca de aprobarse pero la llegada de Trump a la presidencia de Estados Unidos ha hecho que “salte por los aires”.