Los impagos forman parte de los riesgos que asumen algunos taxistas durante su jornada laboral. José Antonio, taxista autónomo en Roquetas de Mar (Almería), reconoce a NoticiasTrabajo que los llamados “simpas” se producen de vez en cuando y que, con los años, ha terminado aceptando que algunas carreras no las cobra.
“He llegado a asumir que hay una serie de carreras al año que no te pagan”, lamenta, haciendo hincapié en que, cuando ocurre, intenta ponerlo en conocimiento de la Policía, aunque admite que, al tratarse normalmente de cantidades pequeñas, desconoce si la denuncia acaba teniendo consecuencias.
La excusa habitual de los ‘simpas’: subir a casa por la cartera
Según relata, la mayoría de los clientes no dicen directamente que no van a pagar, sino que lo habitual es que utilicen una excusa para salir del coche y, en muchos casos, el pasajero asegura que necesita subir un momento a casa porque ha olvidado la cartera o el teléfono móvil.
Para comprobar si realmente pretende volver, José Antonio cuenta que suele pedirle que deje alguna pertenencia dentro del taxi. “Yo normalmente le digo que me deje el teléfono móvil”, explica, aunque su experiencia le ha enseñado que “si no te dejan el teléfono móvil, no vuelven. Si dejan el teléfono móvil, es que van a volver”.
Clientes bebidos y situaciones difíciles durante la noche
Sin embargo, los impagos no son el único problema que afronta el sector. José Antonio explica que, sobre todo por las noches, algunos pasajeros suben al taxi después de haber bebido o incluso se comportan de malas formas.
“Con el tiempo uno va aprendiendo a torear esas situaciones”, señala, porque la experiencia le ha permitido detectar determinadas actitudes desde el momento en que el cliente entra en el taxi. “Los taxistas somos un poco psicólogos y acabas sabiendo si va a ser una buena experiencia o mala”.
Aunque, a veces, la intuición puede fallar, y una vez que el pasajero se encuentra dentro del taxi, cuenta que pedirle que abandone el vehículo puede convertirse en una situación incómoda y difícil de gestionar.
El riesgo de llevar dinero en efectivo
José Antonio también cuenta a NoticiasTrabajo que recuerda que hace unos meses un compañero sufrió un atraco tras recoger a un pasajero en Roquetas de Mar y trasladarlo hasta El Ejido. Según relata, el cliente le propinó una paliza, lo dejó inconsciente y le robó el dinero que llevaba.
“No es habitual, pasa muy de tanto en tanto”, matiza, pero considera que estos episodios muestran la vulnerabilidad de quienes trabajan solos y pasan muchas horas recogiendo a personas desconocidas.
Por ello, valora que cada vez más clientes paguen con tarjeta o con el teléfono móvil. “Para mí es mucho más cómodo no llevar dinero”, explica, ya que, además de simplificar el cobro, también evita las posibles pérdidas en caso de robo.
Este artículo forma parte de ‘Un día trabajando…’, la nueva serie de NoticiasTrabajo en YouTube en la que nos adentramos en distintas profesiones y sectores para conocer cómo es una jornada laboral desde dentro, sus condiciones y los aspectos menos conocidos de cada oficio.