Cumplir con la normativa a la hora de aparcar es algo obligatorio y no hacerlo puede ser motivo de sanción, aunque la infracción afecte a un terreno propio. Es lo que le ha ocurrido a una mujer de Florida que acumula más de 165.000 dólares (unos 142.500 euros) relacionados con su vivienda y la mayor parte de la deuda viene ocasionada por la forma en la que aparcaba el coche.
Según la información publicada en Reason, la mujer vivía en la casa junto a su hermana y sus dos hijos adultos. Como todos tenían coche, el espacio para aparcar en la calle era limitado y usaban también la entrada de la casa; el problema era que algunas de las ruedas quedaban sobre el césped de su propia parcela, algo que estaba prohibido por las ordenanzas de la localidad.
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A esta sanción se sumaron posteriormente otras dos relacionadas con una valla dañada por una tormenta y unas grietas en la entrada de la vivienda. La mujer decidió acudir a los tribunales al considerar que las cantidades acumuladas eran desproporcionadas para la gravedad de las infracciones.
La multa siguió aumentando durante 407 días pese a haber solucionado el problema
La primera sanción llegó en 2019 y establecía una multa de 250 dólares diarios (unos 216 euros) mientras continuara la infracción. La mujer aseguró que corrigió la forma de aparcar y pidió una inspección para comprobarlo, pero no consiguió que los funcionarios acudieran a la vivienda.
Lo que no sabía es que la multa iría acumulándose hasta que un inspector certificara que el problema estaba solucionado, algo que no se produjo hasta 407 días después, cuando se comprobó que las ruedas ya no invadían el césped. Para entonces, la deuda relacionada únicamente con el aparcamiento superaba los 100.000 dólares (unos 86.400 euros), más intereses, a los que había que sumar las otras dos sanciones.
Los tribunales consideran que las multas no son excesivas
La mujer acudió a la justicia alegando que las sanciones eran excesivas y desproporcionadas en relación con las infracciones cometidas y a sus ingresos, que tan solo eran de 43.000 dólares anuales (unos 37.100 euros).
Sin embargo, el tribunal rechazó sus argumentos y consideró que las cantidades no eran desproporcionadas, teniendo en cuenta, entre otras cuestiones, el tiempo durante el que se habían mantenido formalmente las infracciones.
La decisión fue confirmada posteriormente por un tribunal de apelaciones y el Tribunal Supremo de Florida rechazó revisar el caso, dejando vigentes las multas.
La mujer sigue así debiendo más de 165.000 dólares (unos 142.500 euros), más intereses, una cantidad que, según argumentó en su demanda, ni siquiera podría pagar completamente aunque vendiera su vivienda al mejor precio posible.