El presidente de la CEOE (Confederación Española de Organizaciones Empresariales), Antonio Garamendi, ha vuelto a poner sobre la mesa la falta de diálogo social y la asfixia regulatoria a la que se enfrentan a diario miles de empresarios en España. Tanto él como la presidenta de Cepyme, Ángela de Miguel, coinciden en que el aumento de costes y una mala gestión de la relación entre los agentes sociales dificulta, y mucho, el entendimiento para sacar adelante propuestas beneficiosas para el tejido empresarial y por ende, para la economía.
Durante la Asamblea General de Cepyme que se ha celebrado en Madrid, ha insistido en que la propuesta que pretende sacar adelante el Gobierno y que atañe a la indemnización por despido va a despertar en las pequeñas empresas el “miedo a contratar”, algo que ya es una realidad cuando se mira desde el prisma de los costes laborales.
El escenario económico en el que está inmersa España es “dual” ya que han desaparecido unas 25.000 microempresas desde la pandemia sanitaria y por eso piden al Gobierno que genere “confianza institucional” ante una deuda pública que asciende a los 1,7 billones de euros.
De Miguel asegura que es una pena que las empresas de menos de 3 trabajadores estén desapareciendo debido a una sobrecarga regulatoria que “les hace la vida imposible” ya que suelen carecer de departamentos especiales como jurídicos o financieros para cumplir con “más de 3.000 normas” diarias que se les han impuesto.
“Un panadero de la España rural no tiene asesores financieros”
La presidenta de Cepyme ha puesto como ejemplo a un panadero que viva en cualquier pueblo de la España rural, “no tiene asesor jurídico, ni financiero, tampoco un responsable de sostenibilidad o de prevención de riesgos”, por lo que sería inviable que las micropymes puedan estar al mismo nivel en burocracia que las grandes empresas multinacionales.
Una opinión que ha compartido Garamendi para quien “sin confianza es complicado que un empresario o autónomo levante la persiana”. Ha recordado que la deuda española ha subido hasta los 1,7 billones de euros, entre 70.000 y 80.000 millones de euros más al año.
La “primera empresa del Estado”, ha recordado, “que es el Gobierno, no tiene un presupuesto desde hace tres años. En una empresa, sea grande, mediana o pequeña, un directivo no aguantaría ni un asalto sin presentar presupuestos”.
Yolanda Díaz aplica “el monólogo social”
Ambos participantes han cargado contra la gestión que está realizando el Ministerio de Trabajo y Economía Social, representado por Yolanda Díaz, a quien acusan de aplicar “un monólogo social” en lugar de un diálogo efectivo que ha calificado como la “infraestructura silenciosa que genera paz social”. Un ejemplo de esto es la reforma laboral ya que desde que se aprobó, “se ha modificado de manera unilateral el texto hasta en 61 ocasiones”.
De Miguel ha criticado las “modificaciones unilaterales” en las que “no ha habido consenso” para la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) recordando que mientras que un empresario cobra 1.200 euros netos al mes, los empresarios deben asumir un coste real de 1.900 euros ocasionado por los costes laborales.
Esta subida en los costes laborales que debe asumir la empresa, según los indicadores de Cepyme, se ha colocado en un 27% más durante los últimos años de modo que provoca que en las pequeñas empresas se esté contratando menos y que harían falta “67 microempresas para generar un único puesto de trabajo”.
La presión fiscal para los empresarios es del 12,3%
La fiscalidad es otro de los asuntos que se han tratado en este evento y Ángela de Miguel ha puesto el foco en la presión que soportan las empresas en España que es del 12,3% superando la media de la UE y multiplicando por dos la de Suecia que es del 6%.
Garamendi ha afirmado que en nuestro país “estamos muy por encima” de la media comunitaria debido al alto volumen de la economía sumergida que se coloca en el 24% ante el 14% de la media en Europa. “Los costes de la fiscalidad social se han disparado más del 50%, no busquemos a los que hacen bien las cosas y pagan, no les metamos presión”.
El aumento de las bajas laborales preocupa a las empresas
El absentismo laboral “es el gran drama de las empresas españolas y nadie lo puede negar”. El presidente de CEOE ha detallado que a diario faltan 1,2 millones de personas a sus puestos de trabajo, generando un coste de 33.000 millones de euros de los que 17.000 los debe abonar la empresa por lo que encuentra “un impuesto encubierto”.
Los trabajadores menores de 65 años han perdido nueve millones de días de trabajo y las bajas se siguen pidiendo mayoritariamente “los lunes o los viernes”. Ha reclamado que se permita a las mutuas colaborar con la sanidad pública para adelantar las pruebas médicas y ha criticado la falta de responsabilidad de los sindicatos ante “permisos desbocados” del Ministerio de Trabajo.
De Miguel ha recordado que la tasa de absentismo duplica la media europea y ha avisado de la falta de relevo generacional afirmando que el 50% de las pymes están dirigidas por personas de más de 50 años. Además, hay vacantes sin cubrir en muchos sectores por lo que reclama poner el foco en la formación dual.