Cambian las reglas para miles de trabajadores que viven en un país y trabajan en otro dentro de la Unión Europea. Bruselas ha alcanzado un acuerdo para modificar el sistema de prestaciones sociales y dejar más claro qué país debe pagar ayudas como el paro en estos casos. De esta forma, muchísimos trabajadores que se encontraban algo desprotegidos en este sentido, se sentirán más seguros cuando les toque trabajar en varios países a la vez o entre fronteras. Sobre todo de cara a cobrar el desempleo, algo en torno a lo que siempre había dudas cuando uno tiene que irse a trabajar al extranjero. Este cambio normativo va en la línea de otros últimos cambios de la Comisión Europea, como la Ley de Empleo de Calidad, que mejoran las condiciones de miles de empleados en toda Europa.
El Consejo y el Parlamento Europeo han pactado una reforma de las normas de coordinación de la Seguridad Social que introduce cambios clave en el desempleo, las ayudas familiares y otras prestaciones en situaciones transfronterizas. El objetivo es evitar conflictos entre países y repartir mejor los costes, según aseguran desde el departamento de prensa del Parlamento Europeo.
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Esta actualización llega tras años de negociaciones y busca adaptarse a una realidad cada vez más común: trabajadores que desarrollan su actividad en varios países o que se desplazan dentro de la UE.
El país donde trabajas será el que pague el paro
Uno de los cambios más importantes afecta directamente a la prestación por desempleo. A partir de ahora, la normativa fija criterios más claros y establece que, en determinados casos, será el país donde el trabajador ha desarrollado su actividad el responsable de pagar el paro.
Para que esto ocurra, será necesario haber cotizado un periodo mínimo de 22 semanas en ese país. De esta forma, se evita que el coste recaiga en Estados donde el trabajador no ha contribuido al sistema, algo que hasta ahora generaba tensiones entre administraciones
Con esta medida, la Unión Europea busca equilibrar el reparto de cargas y reforzar la lógica contributiva del sistema.
Más tiempo para cobrar el paro si buscas trabajo en otro país
La reforma también introduce mejoras para quienes se desplazan dentro de la UE en busca de empleo. Hasta ahora, los trabajadores podían seguir cobrando el paro de su país durante tres meses al trasladarse a otro Estado miembro. Con las nuevas reglas, este periodo se amplía hasta los seis meses.
Este cambio pretende facilitar la movilidad laboral dentro del mercado europeo, permitiendo a los ciudadanos buscar trabajo en otro país con mayor margen y sin perder su protección económica durante ese proceso.
Cambios en ayudas familiares y cuidados de larga duración
La normativa no solo afecta al paro. El acuerdo también establece un marco más claro para coordinar prestaciones como las ayudas familiares o los cuidados de larga duración cuando los beneficiarios tienen vínculos con varios países.
Las ayudas que serán coordinadas con el nuevo marco común serán principalmente:
- Las prestaciones familiares
- Las de cuidados de larga duración
- Las ayudas sociales en casos transfronterizos
Además, se aclara cómo deben repartirse estas prestaciones cuando los miembros de una familia viven o trabajan en distintos países.
Todo ello con el objetivo de evitar duplicidades, conflictos administrativos y desigualdades entre Estados.
Más control sobre empresas y trabajadores desplazados
Otro de los pilares de la reforma es el refuerzo de los mecanismos de control. Bruselas quiere poner freno a prácticas abusivas, como el uso de empresas pantalla, y mejorar la supervisión de los trabajadores desplazados.
En este sentido, se mantienen las obligaciones de notificación cuando una empresa envía a un trabajador a otro país, aunque se introducen excepciones para desplazamientos muy cortos. Además, se endurecen los controles en sectores especialmente sensibles, como la construcción, donde este tipo de prácticas son más habituales.
La idea es repartir mejor los costes y facilitar la movilidad laboral
Con esta reforma, la Unión Europea busca adaptar el sistema de Seguridad Social a un mercado laboral cada vez más internacional y dinámico. Algo que se venía demandando ya desde hace tiempo y que con una economía tan globalizada tiene todo el sentido del mundo. Cada vez más empresas necesitan trabajadores de otros países por diversos motivos.
La idea es que cada país asuma las prestaciones de quienes han cotizado en su territorio, al tiempo que se facilita la movilidad de los trabajadores sin que pierdan derechos por cambiar de país.
Ahora, el acuerdo deberá ser aprobado formalmente antes de su entrada en vigor, pero ya marca un cambio importante en cómo se gestionarán las prestaciones sociales dentro de la Unión Europea en los próximos años.