Muchos conductores aprovechan el teletrabajo o periodos de vacaciones para dejar su vehículo estacionado en la calle durante semanas. Lo que desconocen es que esta práctica puede provocar la pérdida del coche y multas que alcanzan los 3.000 euros.
Según la Ley de Tráfico y Seguridad Vial y las recientes actualizaciones de la DGT, los ayuntamientos tienen potestad para retirar cualquier vehículo que supere el tiempo máximo de estacionamiento permitido, un plazo que en ciudades como Madrid es de apenas cinco días hábiles.
La normativa vigente (Art. 105 y 106 de la Ley de Tráfico) permite a la autoridad retirar el coche si permanece estacionado en un lugar por un tiempo superior al que marca la ordenanza municipal. Una vez en el depósito, el propietario se enfrenta a una factura: la tasa de retirada oscila entre 100 y 180 euros, a los que se suman hasta 20 euros diarios por la custodia del vehículo.
El peligro de que tu coche sea declarado ‘residuo’
Sin embargo, el verdadero golpe a la cartera llega cuando el ayuntamiento inicia un expediente de abandono. Según la Ley de Residuos y Suelos Contaminados, si un vehículo permanece más de un mes en el mismo sitio y presenta daños que impidan su desplazamiento o le faltan las placas de matrícula, se considera un ‘residuo sólido urbano’. En este caso, la sanción administrativa se dispara:
- Multas por abandono: Desde los 600 € hasta los 3.001 €.
- Falta de seguro: Aunque el coche esté parado, debe tener seguro en vigor. Los ayuntamientos cruzan datos automáticamente en 2026 y las multas llegan a los 3.005 €.
- ITV caducada: Tener el coche aparcado con la ITV vencida supone otros 200 € de sanción.
Cómo evitar que la grúa se lleve el coche
En la actualidad, la tecnología es un gran aliado de la administración. Las cámaras de vigilancia y los vehículos de control del SER ahora detectan coches aparcados y ‘estáticos’ en menos de 72 horas.
Para evitar que la grúa inicie el proceso de desguace, se recomienda mover el vehículo al menos una vez a la semana o cambiarlo de acera. Si el coche es retirado y no se reclama en un plazo de dos meses, la administración está facultada para enviarlo directamente al desguace, perdiendo el propietario la titularidad del bien de forma definitiva.