Deja su trabajo en marketing para talar pinos y ahorrar 61.000 euros: “Este es mi dinero y se queda ahí”

Tras 10 años trabajando en el sector, decidió cambiar de vida para poder ahorrar y comprarse una granja en la que vivir en el futuro.

Tim Abbott |Tim Abbott - SBS News
Fecha de actualización:

Aunque pueda parecer que pasar de un trabajo de oficina en el sector de marketing digital a tener que levantarse a las 5:30 de la mañana para talar pinos en una zona remota pueda ser dar un paso atrás, para muchos es ganar en calidad de vida. Es el caso de Tim Abbott, un joven australiano que asegura que cambiar de vida y de empleo era la única forma de reducir gastos para poder conseguir su objetivo de comprar una vivienda. 

Según la información publicada en SBS News, tras más de diez años dedicándose al marketing digital y pese a tener un empleo estable, tanto sus ingresos como sus ahorros se estaban estancando, en gran medida por el hecho de vivir en una ciudad grande, en la que la subida del coste de la vida hacía que cada vez fuera más complicado guardar algo de dinero a finales de mes. 

Aunque en estos casos lo primero en lo que se piensa es en reducir gastos, Tim asegura que ya estaba llevando una vida bastante sencilla. Su coche tenía 13 años, apenas compraba ropa nueva y ya trataba de controlar todos sus gastos, así que por más que intentase recortar, no notaría un ahorro notable.  

Este fue uno de los puntos que le hizo replantearse cómo estaba viviendo y dar el paso de cambiar de trabajo y trasladarse durante un año a un pueblo a más de 700 km de donde vivía, en el que ahora trabaja talando pinos, una tarea que nunca había hecho y tuvo que aprender una vez llegó.

De trabajar en marketing a talar pinos

Su nueva jornada comienza a las 5:30 de la mañana y termina a última hora de la tarde, y supone un desgaste físico mucho mayor que las reuniones por videollamada y las sesiones de planificación trimestral que formaban parte de su anterior empleo.

El pueblo en el que vive es, según sus propias palabras, “tan pequeño como te puedas imaginar”, y aunque solo tiene un supermercado, una gasolinera y un colegio, Tim asegura que disfruta de la sencillez y de la tranquilidad de este nuevo estilo de vida.

Además de un nuevo estilo de vida, ha conseguido su objetivo principal, que era reducir los gastos. Mientras que en Sídney pagaba unos 367 euros a la semana de alquiler, en el pueblo únicamente son 135 euros por todo el mes. A esto hay que sumar que sus gastos de manutención han bajado más de un 75% y sus ingresos han aumentado ligeramente.

“Antes pensaba: esto va a las facturas, esto a los peajes, esto a la gasolina, a las cenas y a la compra. Ahora, con todo el dinero que entra, pienso: ‘Este es mi dinero y se queda ahí’”.

Su objetivo es ahorrar más de 61.000 euros

Su meta de ahorro es de alrededor de 61.180 euros en un año, que pretende invertir en comprar una granja sostenible, con cabras, patos y un huerto, en un lugar cálido, tranquilo y alejado de la ciudad.

“Siento que es una gratificación postergada. En lugar de pensar que me estoy perdiendo algo, me entusiasma construir algo para el futuro”, afirma.

Tras cuatro meses viviendo en el pueblo y con su nuevo empleo, había conseguido ahorrar 18.350 euros, y aunque la cifra es inferior a la que esperaba, parte del dinero tuvo que destinarlo a pagar una factura extraordinaria de unos 5.200 euros por unas obras relacionadas con un apartamento que compró en 2022. “Una factura como esa habría sido catastrófica para mí si todavía viviera en Sídney”, reconoce.

Pese a los imprevistos, Tim considera que el cambio está funcionando y que el sacrificio merece la pena. “Es la primera vez, probablemente desde antes de la COVID, que me siento realmente ilusionado con el futuro”, concluye.

Otras noticias interesantes

Lo más leído

Últimas noticias